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cinco retos que enfrenta el mecanismo COVAX para vacunar al mundoComparto con ustedes un resumen de la reciente Nota de Prensa de la ONU que nos presenta los cinco retos que enfrenta el mecanismo COVAX para vacunar al mundo. La publicación inicia poniendo de relieve que, desde las primeras fases de la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha defendido la necesidad de adoptar un enfoque coordinado para garantizar que todo el mundo y no sólo las personas que viven en los países ricos reciban una protección adecuada contra el virus, ya que la enfermedad se extendió rápidamente por todo el planeta. La vacunación representa una parte clave en la respuesta para acabar con la pandemia de COVID-19.

A renglón seguido se reconoce que el mecanismo COVAX, la única iniciativa global que trabaja codo a codo con los gobiernos y las empresas farmacéuticas para garantizar que las vacunas contra el COVID-19 estén disponibles en todo el mundo, tanto para los países de ingresos altos como para los de ingresos bajos. Pero vayamos a los retos que enfrenta el mecanismo COVAX y tratemos de ponerlos en perspectiva con nuestra realidad nacional, porque nuestro país, es uno de los beneficiarios de dicho mecanismo.

¿Qué es el mecanismo COVAX?

COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.

El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región. COVAX está codirigido por GAVI, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

¿Cuáles son los cinco retos que enfrenta el mecanismo COVAX?

1) El control sobre las exportaciones: ¿el eslabón más débil?

Varios países han establecido controles a la exportación de vacunas, una decisión que provocó la advertencia de la Organización Mundial de la Salud contra el llamado “nacionalismo de las vacunas«, que alienta su acaparamiento, provoca una subida de precios y, en última instancia, solo alarga la pandemia, las restricciones necesarias para contenerla y el sufrimiento humano y económico.

Conseguir inyectar las dosis supone establecer una compleja cadena de suministro mundial que incluye desde los componentes necesarios para producir la vacuna, pasando por los frascos y los tapones plásticos, hasta las jeringuillas, entre otros. Por ello, la prohibición o el control de las exportaciones de cualquiera de estos productos puede provocar importantes trastornos en la distribución de las inmunizaciones.

Las múltiples fórmulas aplicadas al control de las exportaciones pueden limitar su suministro. Por ello, los países más pobres tendrán muchas más posibilidades de proteger a sus ciudadanos si consiguen fabricar las vacunas.

Una condición que forma parte del apoyo de la Organización Mundial de la Salud a los países en sus esfuerzos por adquirir y mantener la tecnología y la capacidad de producción de vacunas. “Mediante iniciativas como la Red de Fabricantes de Vacunas de los Países en Desarrollo, se les ayuda a crear bases de fabricación adicionales -especialmente en África, Asia y América Latina- que serán esenciales para satisfacer la demanda actual de refuerzos de COVID-19 y de futuras vacunas. Ampliar la producción a nivel mundial haría que los países pobres dependieran menos de las donaciones de los ricos».

2) No es fácil llevar las vacunas a quienes las necesitan

Aunque todos los países que forman parte del mecanismo COVAX cuentan con la infraestructura necesaria para sacar los palés de vacunas de los aviones de carga y transportarlos a almacenes refrigerados, los pasos siguientes pueden ser más complicados… Esto significa que, en muchos de los países más pobres, la mayoría de las dosis se distribuyen en los grandes centros urbanos».

El objetivo es “garantizar que nadie se quede sin vacuna», pero que «a corto plazo, la concentración de dosis en las ciudades permite priorizar la vacunación del personal sanitario y otros trabajadores de primera línea en las zonas urbanas, donde la mayor densidad de población les hace correr un mayor riesgo de exposición».

3) El despliegue en los países más pobres requiere más fondos

Acelerar el reparto y entrega de las vacunas de los almacenes urbanos a las zonas remotas requiere dinero. En la respuesta a una pandemia, la financiación es una preocupación constante. Para continuar el suministro de vacunas durante 2021 a sus 190 miembros, COVAX necesita al menos 3200 millones de dólares. Cuanto más rápido se alcance este objetivo, antes se podrán administrar las vacunas».

Las contribuciones de varios países, especialmente los de la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos, han ayudado en gran medida a paliar el déficit de financiación de las inmunizaciones. Sin embargo, la dotación para el suministro de esas vacunas es más problemática.

UNICEF calcula que se necesitan 2000 millones de dólares adicionales para ayudar a los 92 países más pobres con gastos esenciales, como frigoríficos, formación del personal sanitario, gastos de los vacunadores y combustible para los camiones frigoríficos de reparto. Por esa razón, solicita a los donantes que desembolsen de forma inmediata 510 millones de dólares como parte de un llamamiento humanitario que permita atender las necesidades urgentes.

4) Los países más ricos deben compartir las vacunas aprovechando el mecanismo COVAX

COVAX compite directamente con los países que hacen tratos bilaterales directos con las compañías farmacéuticas, lo que ejerce una presión adicional sobre el suministro disponible de vacunas contra el COVID-19. A su vez, los países ricos cuentan con un excedente de dosis.

La OMS ha llamado a estos países a compartir las dosis sobrantes y a que se comprometan con COVAX y UNICEF lo antes posible, ya que harán falta ciertos equilibrios legales, administrativos y operativos para llevar las inmunizaciones a donde se necesiten. Desgraciadamente, en estos momentos no vemos demasiados países de renta alta dispuestos a compartir. Pero es importante señalar que los acuerdos bilaterales no impiden que un país reciba dosis o contribuya a COVAX».

5) Las dudas sobre la vacunación, un motivo de preocupación constante

Aunque está de sobra demostrado que la vacunación salva vidas, la reticencia a vacunarse, un problema que afecta a todos los países, continúa siendo un obstáculo a enfrentar de forma permanente.

Esta dificultad se debe, en parte, a la gran cantidad de desinformación que rodea todos los aspectos delCOVID-19, que ya era motivo de preocupación incluso antes de que se declarara la emergencia sanitaria mundial, y que la ONU lanzara en mayo la iniciativa Verified (Verificado) que busca combatir las falsedades y los mensajes distorsionados con información fiable y precisa en torno a la crisis.

 

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