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Vacunas y medicamentosLa necesidad de adquirir vacunas y medicamentos contra el COVID-19 surge con mucha fuerza luego de casi nueve meses de estar enfrentando la epidemia de COVID-19 en el territorio nacional, desarrollando intervenciones no farmacológicas destinadas, primero a mitigar la propagación del virus, y actualmente a revertir el crecimiento epidémico. En esta nueva etapa de la lucha contra el virus, los panameños hemos reforzado las intervenciones de salud pública y estamos reservando los recursos financieros suficientes para la adquisición oportuna de esos fármacos, lo cual es necesario y nos obliga a estar vigilantes de invertir nuestros limitados recursos en las mejores opciones farmacológicas, teniendo mucho cuidado de analizar basados en la ciencia y la lógica, las ofertas elaborados con palabras agradables y convincentes por parte de los interesados en colocar determinado producto, sin que su efectividad haya sido validada por suficientes argumentos indiscutibles.

En ese sentido, para que conozcamos lo que está ocurriendo en otras latitudes, y no nos ocurra en nuestro terruño a la hora de analizar la oferta de vacunas y medicamentos contra la enfermedad, consideré pertinente compartir con ustedes el contenido de mi artículo de hoy en La Estrella de Panamá, en el cual presento un resumen del reciente editorial de la prestigiosa revista BMJ, titulada en inglés “Covid-19: politicisation, corruption, and suppression of science”.

Al final, actualizo esta entrega con los comentarios que ofrece la OMS sobre los resultados positivos preliminares de las vacunas contra el COVID-19. Su lectura es obligatoria para ayudarnos a tomar la mejor decisión cuando corresponda.

Resumen del editorial del BMJ

Los autores comienzan haciendo un llamado de alerta, al señalar que, “la ciencia está siendo suprimida para obtener beneficios políticos y económicos”. Refiriéndose principalmente al Reino Unido, subrayan que, Covid-19 ha desatado la corrupción estatal a gran escala y es perjudicial para la salud pública. Los políticos y la industria son responsables de esta malversación oportunista. También lo son los científicos y los expertos en salud. La pandemia ha revelado cómo se puede manipular el complejo médico-político en una emergencia, un momento en el que es aún más importante salvaguardar la ciencia.

Agregan que, esta represión de la ciencia, se hace supuestamente, por el interés público, para acelerar la disponibilidad de diagnósticos y tratamientos. Se hace para apoyar la innovación, para llevar productos al mercado a una velocidad sin precedentes. Aunque ambas razones son en parte plausibles; los autores nos recuerdan que, los mayores engaños se basan en un grano de verdad. Pero el comportamiento subyacente es preocupante.

El artículo proporciona varios ejemplos de la supresión de la ciencia o los científicos, los cuales incluyen, entre otros: el bloqueo de publicaciones que vayan contra las políticas gubernamentales; la compra de medicamentos sin eficacia demostrada; adquisición de pruebas de laboratorio que están muy por debajo de las afirmaciones de rendimiento hechas por sus fabricantes. Todos afectan de forma directa la selección de las mejores opciones de vacunas y medicamentos.

De acuerdo con el editorial del BMJ, la respuesta a la pandemia del Reino Unido depende demasiado de los científicos y otras personas designadas por el gobierno con intereses en competencia preocupantes, incluidas las participaciones en empresas que fabrican pruebas de diagnóstico, tratamientos y vacunas contra el Covid-19. Estas personas podrían ignorar o seleccionar la ciencia, y participar en prácticas anticompetitivas que favorecen sus propios productos y los de amigos y asociados.

En ese contexto, es obligatorio preguntarnos ¿Cómo se puede proteger la ciencia en estos tiempos excepcionales? Los autores proponen como primer paso, la divulgación completa de los intereses en competencia del gobierno, los políticos, los asesores científicos y las personas designadas, como los jefes de pruebas y rastreo, la obtención de pruebas de diagnóstico y la entrega de vacunas. El siguiente paso es la transparencia total sobre los sistemas de toma de decisiones, los procesos y saber quién es responsable de qué.

Una vez que la transparencia y la rendición de cuentas se establezcan como normas, las personas empleadas por el gobierno idealmente solo deberían trabajar en áreas no relacionadas con sus intereses en competencia. Una buena práctica mínima es que las personas con intereses en competencia no deben participar en las decisiones sobre productos y políticas en las que tienen un interés financiero. Los gobiernos y la industria también deben dejar de anunciar políticas científicas críticas mediante comunicados de prensa. La publicación clara, abierta y anticipada de la base científica para políticas, adquisiciones y medicamentos maravillosos debe ser requisito fundamental.

Para finalizar, el artículo subraya que, la ciencia es un bien público. No es necesario seguirlo a ciegas, pero sí se debe considerar de manera justa. Es importante destacar que la supresión de los argumentos científicos, ya sea seleccionando investigaciones favorables o amordazando a los científicos, es un peligro para la salud pública, ya que causa muertes al exponer a las personas a intervenciones inseguras o ineficaces y evitar que se beneficien de otras mejores.

Por mi parte, considero que las intervenciones que llevamos a cabo para controlar la epidemia, tienen suficiente fundamento científico. A nivel comunitario hemos intensificado la masificación de las pruebas de laboratorio para detectar el COVID-19, así como el efectivo rastreo, aislamiento de casos y cuarentena de contactos, aunque debemos mejorar la estrategia de comunicación para sumar a todos. A nivel de cuidados hospitalarios seguimos la mayoría de las recomendaciones internacionales, aunque existe un tema que genera disenso y está pendiente de un estudio nacional que cierre el debate. Estoy seguro de que prevalecerá el razonamiento científico a la hora de adquirir las mejores vacunas y medicamentos disponibles para esta lucha.

OMS: vacunas contra el COVID-19, «desafíos tras los anuncios de las farmacéuticas»

A continuación, un breve resumen de los mensajes centrales de la OMS durante la conferencia bisemanal de la Organización.

Se deben esperar los resultados finales

  • “La Organización Mundial de la Salud está “muy feliz” y “alentada” por los resultados positivos preliminares de las vacunas contra el COVID-19, pero advirtió que aún deben esperarse los datos finales y el seguimiento de los efectos adversos en los pacientes una vez concluyan los ensayos clínicos”.
  • “Estamos muy felices de escuchar sobre estas buenas noticias, pero hay muchas otras vacunas candidatas que entregarán resultados antes de que termine el año y comienzos del próximo, y algunas serán más fáciles de distribuir a nivel de los países y otras más complicadas. El panorama es bastante prometedor y tener a dos candidatas con más del 90% de efectividad es muy esperanzador, pero hay muchos desafíos en la implementación todavía”.
  • “desarrolladores deben realizar un seguimiento de al menos dos meses a los pacientes que han recibido la vacuna una vez termine el ensayo clínico para evaluar los posibles efectos secundarios”.
  • “Hay interrogantes que quedan todavía sobre cuánto dura la protección que proveen, el impacto sobre la enfermedad severa en diferentes poblaciones como los ancianos, así como reacciones adversas después de ciertos periodos de tiempo, así que esperamos que los ensayos clínicos sigan recogiendo datos”.

La distribución será limitada al menos hasta mediados del 2021

  • “Además, existen consideraciones de seguridad y eficacia, pero también asuntos prácticos como la cadena de frío y el número de dosis requeridas que tomará en cuenta el mecanismo COVAX a la hora de hacer contratos con los desarrolladores”.
  • “Seguimos optimistas y nos gustaría trabajar con todos los desarrolladores y fabricantes en la iniciativa COVAX para asegurarnos de tener la mayor cantidad de opciones posibles, porque algunas vacunas serán más adecuadas para ciertas situaciones o grupos de personas, y otras tendrán condiciones especiales para su almacenamiento y distribución”.
  • “Es claro que en la primera mitad de 2021 habrá dosis muy limitadas, y muchas de las compañías ya han hecho pactos bilaterales con algunos países, entonces muchas dosis ya están prometidas para naciones específicas”.
  • “Nuestro objetivo es que podamos tener suficiente en nuestro mecanismo para los más vulnerables, como los trabajadores de salud que están siendo desproporcionalmente afectados por la pandemia. Queremos que estén protegidos sin importar de qué país vengan. Esto requiere solidaridad global”.

Las vacunas no salvan, la vacunación lo hace

  • “El mundo no debe olvidar que, aunque la vacuna se implemente en el futuro, las medidas de salud pública tienen que seguirse aplicando”.
  • “La última semana tuvimos000 muertes y 4 millones de casos nuevos, y nos quedan muchas semanas más antes de que la vacuna esté disponible. No es la vacuna que salva a las personas, es la vacunación, y nos queda mucho por trabajar en la distribución”.
  • “La Organización pidió a los países que se preparen desde ya, ya que la mayoría de ellos no tienen programas para llegar a toda la población adulta”.
  • “Estamos en un momento de gran esperanza, pero debemos tener esperanza con actitud, con determinación, planes, inversión, financiación, implementación para estar listos para entregar la vacuna a todos aquellos que se van a beneficiar de ella y hacerlo con equidad”.
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