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Gran diálogo nacional para salvar la Caja de Seguro SocialEl Presidente convocará a un Gran Diálogo Nacional para salvar la Caja de Seguro Social. Así lo prometió en su informe de seis meses de gestión y yo espero lo haga pronto porque nuestra CSS ya no aguanta más. No podemos esperar que se tengan todos los estados financieros auditados por Contraloría y el Informe Técnico Actuarial, que, de acuerdo con el actual director de la CSS eso demorará 18 meses. Es demasiado tiempo para comenzar a dialogar sobre este vital asunto. Además, como también nos recordó el director actual, “las reservas para pagar las pensiones de la Caja de Seguro Social se agotan en el 2023”. Y eso sin contar que, dentro de dos años, aquí ya estaremos en campaña política, y cualquier acuerdo va a estar matizado por los compromisos políticos de los participantes.

En ese contexto comparto con ustedes algunas ideas que publiqué hace cuatro años, cuando el anterior presidente prometió convocar a un gran diálogo nacional para salvar la Caja de Seguro Social (¡y no cumplió!). Espero que esta vez no caigan en saco roto, y contribuyan al prometido diálogo.

Eso sí, como dije antes, repito ahora, que la crisis que atraviesa la CSS no es solo financiera, y no afecta solo al Fondo de Pensiones, sino que, a los demás programas, en especial al que tiene que ver con la atención a la enfermedad. En este sentido es urgente subrayar la necesidad de una gerencia efectiva de los establecimientos de salud, y la humanización de la atención. Tarde o temprano, la ineficiencia y falta de efectividad en la gestión de nuestros servicios de salud, que ya afecta a la población, puede hacer colapsar el programa de Enfermedad y Maternidad. Ese tema también debe ser considerado en el diálogo nacional para salvar la Caja de seguro social.

Diálogo nacional para salvar la CSS: situación del Fondo de Pensiones

diálogo nacional para salvar la CSS

De acuerdo con reportaje de Marlene Testa en La Estrella de Panamá, el actual director de la CSS, informa que: “en estos momentos (2020), ambos sistemas de pensiones (mixto, $2,425 millones y solidario, $3,319 millones) mantienen un fondo de $5,744 millones. Desde hace dos años, las reservas del sistema de pensiones que beneficia a más de 200 mil personas han empezado a usarse. En el año 2018, se extrajeron $48 millones. Para 2019, se estima que el uso de las reservas ascienda a $228 millones. Las proyecciones indican que para el 2023, las reservas del sistema se habrán agotado”. Agrega que “el sistema solidario de beneficio definido prácticamente está cerrado a nuevos cotizantes. Sin embargo, todos los años aumenta el número de pensionados; es decir, que entra menos dinero y sale más para pagar las nuevas pensiones. La CSS requiere que existan más de cinco cotizantes por cada pensionado para sostener los programas de pensiones. Pero, actualmente, solo hay 2.3 cotizantes por cada pensionado”.

El mismo reportaje de LEP, informa sobre las cuentas por cobrar, que el director de la CSS denunció que: “el 13.5% de las cuotas obrero-patronales son destinadas al IVM. Sin embargo, los sistemas de recaudación de las cuotas son obsoletos. A julio de 2019, 38 mil empleadores, más del 50%, están morosos. La deuda asciende a $283 millones en el sector privado. En 2019, la CSS mantenía cuentas por cobrar por $734.9 millones. Pero recientemente el Gobierno Central pagó $421.3 millones de cuotas obrero-patronales de funcionarios públicos y de municipios”.

Sobre este punto subrayo que no podemos esperar al diálogo nacional para fortalecer la gestión de cobros y obligar a los empleadores morosos a cumplir sus compromisos. Hay que aplicar la Ley ya mismo. Por su parte las organizaciones empresariales (CCIAP, APEDE, etc.), deben trascender el discurso solidario y apoyar la aplicación de la ley para la recuperación de la morosidad. Es la hora de la acción, ya escuchamos bastantes discursos comprometidos.

Diálogo nacional para salvar la CSS: recomendaciones

Frente a la situación descrita arriba, los panameños debemos preguntarnos ¿cómo cerrar la brecha de financiamiento del Fondo de pensiones de la CSS sin perjudicar a los asegurados y a la población? Para ello hay que preguntarse antes: ¿cuál es el programa de pensiones que quieren los panameños?, ¿cómo aumentar los ingresos?, y ¿cómo disminuir, o mantener estables los egresos? Veamos algunas ideas.

¿Cuál es el programa de pensiones que quieren los panameños?

Como señalé en una publicación previa sobre este tema, los panameños queremos que el sistema de pensiones de la CSS nos asegure una pensión suficiente para vivir de forma digna y cómoda al jubilarnos. Pero, ¿de cuáles panameños estamos hablando? Al margen de las consideraciones de clase social o ingreso económico que son harto conocidas, hay que pensar en términos de edad y valores de la mayoría de los panameños. La primera tarea del Director, debe ser preguntarles a nuestros trabajadores (no jubilados y menores de 60 años), que son la mayoría, ¿cuál es el sistema de pensiones que quieren? Y para tomar la mejor decisión sobre el sistema de pensiones que queremos para la CSS, debemos comenzar llevando a cabo una evaluación que le dé respuesta al menos a tres preguntas.

  • ¿cuál es la cobertura del sistema de pensiones?
  • ¿son suficientes los beneficios del sistema de pensiones?
  • ¿a qué costo se alcanzan la cobertura y los beneficios entregados?

El objetivo final debe ser construir un sistema de pensiones en equilibrio, es decir, que proporcione una cobertura adecuada, beneficios suficientes y sea financieramente sostenible.

¿Cómo aumentar los ingresos?

Antes que todo, aceptemos que es virtualmente imposible incrementar los ingresos del fondo de pensiones de la CSS si no se deroga o modifica la Ley 51. “Como nadie más puede entrar al subsistema de beneficios definidos, vamos a tener cada vez menos cotizantes activos y más personas que llegan a la edad de jubilación. Habrá más pensionados que jubilados. Y, al utilizar las reservas financieras existentes del sistema de beneficio definido, para pagar las pensiones de esta última generación, causará que estos recursos se agoten…” Más clara el agua. Deberá ser el primer punto de la agenda del “Gran diálogo nacional para salvar la CSS”.

Será obligatorio debatir sobre tres alternativas señaladas frecuentemente como la “solución obvia”. Que no es obvia si uno mismo es el trabajador. Estas son: aumentar la edad de jubilación, aumentar la cantidad de cuotas, y aumentar las tasas de aportaciones del trabajador y empleador, buscar la mejor «tasa interna de retorno» para nuestras inversiones. Veamos…

  • La tendencia mundial (países y organizaciones) es que la edad de jubilación sea al cumplir los 65 años, y en ocasiones los 67 años. Esto precisamente por el aumento en la esperanza de vida y por la necesidad de recolectar más fondos para sostener las pensiones. De hecho, la Ley 70 del 2001, nos permite trabajar hasta los 75 años.
  • Por lógica, al aumentar la edad, se aumenta automáticamente la cantidad de cuotas para el fondo de pensiones de la CSS.
  • El tema de las tasas de las aportaciones es más complejo. Habrá que considerar el tema de la aportación de acuerdo a los beneficiarios. También se deberá discutir sobre la viabilidad de aumentar los aportes del Estado, y no dejar por fuera del debate, la posibilidad de incluir en la fuente de subsidios, un porcentaje de los ingresos del canal. Al fin y al cabo, el Canal es de todos los panameños y todos tenemos derecho a opinar sobre la utilización de los recursos que aporta.

Escapa a mi capacidad discutir sobre el complejo tema de las inversiones financieras y el riesgo financiero, por lo que no especularé sobre el tema. Pero lo pongo de relieve para que no lo olvidemos en el Gran diálogo nacional para salvar la CSS. No perdamos de vista que las inversiones serán llevadas a cabo con nuestras reservas, por lo que deberemos estar muy vigilantes de que la gerencia de este proceso sea altamente efectiva, transparente, y no tenga como propósito oculto el beneficiar con nuestro dinero las inversiones de los mismos de siempre…

¿Cómo disminuir, o mantener estables los egresos?

Antes de entrarle de lleno al asunto conviene poner de relieve que, de acuerdo con el MINSA, en nuestro país la esperanza de vida se ubica en 78.51 años y seguirá aumentando, lo que significa que los panameños viviremos mucho más al jubilarnos. Por lo tanto, siempre habrá más egresos. No obstante, hay cosas que podemos hacer, repito algunas.

Comencemos por mejorar la eficiencia administrativa de la institución, eliminar el clientelismo político y la corrupción impune en la gestión. El modelo actual requiere de una transformación integral, compuesta de acciones concretas, firmes y a largo plazo, que consideren el bienestar general por encima de cualquier costo político. Sobre este asunto, el actual director ha subrayado que “promoverá cambios estructurales en la gestión médica y administrativa para optimizar los servicios que ofrece la entidad”. Amanecerá y veremos…

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