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Lucha Contra las DrogasEl tema del Día Internacional de la lucha contra las drogas, es “Salud para la justicia, justicia para la salud”, el cual gira en torno a la justicia y la salud como dos caras de la misma moneda para abordar los problemas de las drogas.

De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), una respuesta efectiva al problema mundial de las drogas requiere instituciones de justicia penal, salud y servicios sociales que sean inclusivas y responsables para poder ofrecer soluciones integrales, en línea con las convenciones internacionales sobre control de drogas, los derechos humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En ese contexto, para conmemorar este día comparto con ustedes un resumen del mensaje del Secretario General de las NNUU, complementado con las ideas centrales del resumen ejecutivo de la tercera edición del Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas (2019), y un extracto de mi artículo previo sobre el consumo de drogas en el país, el cual contiene la información más actualizada que encontré sobre el tema. Subrayo además que, necesitamos fortalecer nuestra capacidad para medir y analizar con profundidad el impacto del consumo de drogas en Panamá. Nuestras estadísticas (todas) están desactualizadas o no existen. El consumo de drogas es un grave problema de salud pública, cuyas dimensiones no conocemos o preferimos no conocer.

Resumen del Mensaje del Secretario General de NNUU en el Día internacional de la Lucha Contra las Drogas

El problema mundial de las drogas tiene amplias repercusiones en la salud y el bienestar de las personas, las familias y las comunidades, así como en la seguridad y el desarrollo sostenible de las naciones… Por lo tanto, es esencial prevenir y abordar los problemas de las drogas en toda su complejidad a fin de cumplir una promesa mundial fundamental, consagrada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: no dejar a nadie atrás.

Acojo con satisfacción el tema de este Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, “Salud para la justicia, justicia para la salud”, que subraya la importancia de adoptar un enfoque integral que abarque la salud, los derechos humanos, la justicia penal y las instituciones de servicios sociales.

Hago un llamamiento a todos los Gobiernos para que cumplan esta promesa. Esto significa tomar medidas enérgicas contra el tráfico de drogas y contra quienes se benefician de la miseria humana, en particular mediante una mayor cooperación internacional e intercambio de información a lo largo de toda la cadena de suministro de drogas. También significa ofrecer servicios de prevención, tratamiento y rehabilitación para el consumo de drogas…basados en los derechos humanos…, y que se presten sin estigmatización ni discriminación. También significa adoptar enfoques de aplicación de la ley que protejan a las personas de la violencia y la explotación delictiva.

Las familias, las escuelas y las comunidades desempeñan un papel crucial, especialmente al apoyar a las personas jóvenes que pueden verse afectadas por el uso indebido de drogas con consecuencias terribles y duraderas. Trabajemos con la juventud y para la juventud a fin de prevenir el consumo de drogas y ayudar a las nuevas generaciones a llevar una vida más sana y a elegir su camino con fuerza y resiliencia.

Extracto del resumen ejecutivo de la tercera edición del Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas (2019)

De acuerdo con el informe de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), el consumo de drogas sigue representando un problema importante en las Américas, y uno que desafía a los formuladores de políticas en los niveles más altos.

El Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas 2019 proporciona un panorama basado en evidencia sobre el problema de las drogas, tanto a nivel nacional como a nivel hemisférico, para que los Estados Miembros puedan diseñar e implementar políticas y programas para abordarlo. Para ello analiza los datos actuales sobre el uso de drogas en el Hemisferio. Presenta información sobre las drogas más utilizadas en toda la región, organizada por grupos de drogas y por grupos de población, y destaca temas emergentes de interés para los responsables políticos y para el público en general. El Informe se basa en datos obtenidos principalmente a través de encuestas nacionales que utilizan el Sistema Interamericano de Datos Uniformes sobre Consumo de Drogas (SIDUC), desarrollado por la Secretaría Ejecutiva de la CICAD.

Resumen de hallazgos y recomendaciones

Así como lo es la población de América Latina, los problemas de drogas en todo el Hemisferio también son diversos. A pesar de esta diversidad, hay una serie de temas comunes relacionados con el consumo de drogas. Este informe destaca cuatro áreas específicas de relevancia para la política hemisférica sobre drogas:

  • Inicio del consumo de drogas a edades tempranas: “El uso de cualquier sustancia psicoactiva, incluidos el alcohol y el tabaco, entre los estudiantes de enseñanza secundaria, debe ser motivo de preocupación para cualquier país y subraya la necesidad de intervenciones preventivas a partir de la primera infancia”.
  • Tendencias en el consumo de drogas: “El monitoreo de las tendencias en el uso de drogas es una de las formas más importantes de evaluar los impactos de las políticas sobre las mismas. El tabaco parece ser la única sustancia que muestra disminuciones sistemáticas en el uso a lo largo del tiempo”.
  • Cambios en el consumo de drogas por sexo: “El tabaco parece ser la única sustancia que muestra disminuciones sistemáticas en el uso a lo largo del tiempo”.
  • Nuevos desafíos para las políticas sobre drogas: “La prevalencia de consumo de nuevas sustancias psicoactivas (NSP), opioides y benzodiacepinas presenta nuevos desafíos no sólo para el tratamiento de drogas, sino también para la salud pública y las políticas de drogas en general”. “El consumo de drogas entre las mujeres estudiantes de enseñanza secundaria exige nuevos enfoques para la prevención y el tratamiento”. “Para reducir las consecuencias del problema de las drogas, especialmente en nuestras poblaciones más vulnerables, los países deben adoptar políticas que tengan en cuenta la perspectiva de género y se basen en un enfoque de salud pública centrado en el bienestar de la persona y el respeto por los derechos humanos”.

Situación del consumo de drogas en Panamá

De acuerdo con la información disponible en el sitio de la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED), “el perfil epidemiológico en relación con el consumo de sustancias psicoactivas en Panamá se vincula a las sustancias de curso legal, alcohol, tabaco y tranquilizantes, que presentan las mayores tasas de consumo. Y en el conjunto de drogas ilícitas, cuya prevalencia global es relativamente baja, del 1.16%, sobresale los cannabis, bajo forma tradicional de marihuana o en su versión sintética, “crispy”.

Agrega que el país no muestra un patrón de consumo asociado a las cocaínas, según indican las bajas prevalencias de todas sus formas (clorhidrato o pasta base). Por otro lado, la presencia de los Estimulantes de tipo anfetamínicos, evaluados en conjunto o en forma separada sus componentes, también presentan bajas prevalencias”. Asumo que la información corresponde a la Segunda Encuesta Nacional de Hogares sobre consumo de drogas, realizada por el Observatorio panameño de Drogas de la CONAPRED en 2015.

La lucha contra las drogas debe ser una prioridad para nuestras autoridades. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, estimó en el 2014 que, 1 de cada 20 adultos entre 15 y 64 años, consumieron por lo menos una droga ese año. Además, el uso de sustancias psicoactivas lleva asociado una carga importante de muertes prematuras y discapacidad. Cifras de años anteriores (que también deben ser actualizadas), indican que el número de muertes relacionadas con las drogas, se estimaba ese año en 43,5 muertes por millón de personas de entre 15 y 64 años.

El panorama social, cultural y económico de América Latina, me permite suponer que, esa lamentable situación se corresponde con nuestra realidad, lo que significaría que 200,000 panameños pueden haber consumido, por lo menos, una droga durante 2018.

Lo que no es una hipótesis, es que, de acuerdo con las estadísticas vitales del INEC, cada año fallecen en promedio más de 1,300 personas por “causas externas de mortalidad”, todas ellas posiblemente relacionadas en forma directa o indirecta con el consumo de alcohol y drogas. Y también nos dice el mismo INEC que todos los años fallecen 45 o más personas consecuencia de “trastornos mentales y del comportamiento debidos al uso de sustancias psicoactivas”. Esta información subraya la importancia de llevar a cabo las investigaciones correspondientes para avanzar en la lucha contra las drogas en el país.

Conclusión

Es claro que estamos frente a un grave problema de salud pública y debemos fortalecer nuestras intervenciones en la lucha contra las drogas, comenzando con la realización de las investigaciones que correspondan para tener la información suficiente que nos permita adoptar un enfoque integral que abarque la salud, los derechos humanos, la justicia penal y las instituciones de servicios sociales.

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