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Garantía de acceso a medicamentos por el sistema público de saludLa garantía de acceso a medicamentos y productos sanitarios debe ubicarse en el contexto amplio del desarrollo y fortalecimiento de un sistema público de salud con políticas y liderazgo sólido, que proporcione respuestas a las necesidades de la población, haciendo el uso más eficiente de los recursos disponibles.

Pero nuestro sistema de salud parece estar influenciado por fuerzas que a menudo prevalecen sobre la política racional. Estas fuerzas incluyen un enfoque desproporcionado en la atención curativa especializada, la fragmentación en una multiplicidad de programas, proyectos e instituciones en competencia, y la comercialización generalizada de la salud.

En ese contexto, y en seguimiento a mi publicación previa sobre este tema, para ayudar a los candidatos a honrar su compromiso de garantizar el acceso a medicamentos, en todo momento, en las formas y cantidades necesarias y a precios asequibles; comparto en esta entrega la información que nos proporciona la OMS sobre los que considera componentes clave de los sistemas de salud para mejorar el acceso a los productos sanitarios, complementada con algunas observaciones personales. Eso sí, subrayo que no existe un enfoque único de validez universal para garantizar un sistema de salud que funcione, y se necesitan estrategias adaptadas al contexto local. Esa será la tarea de las próximas autoridades. Agrego al final de esta entrega, una actualización con una noticia reciente sobre las Iniciativas de ley que buscan regular la adquisición de medicamentos en la Caja de Seguro Social

Componentes claves del sistema de salud

Liderazgo y Gobernanza para garantizar el acceso a medicamentos

De acuerdo con la OMS; “es algo cada vez más reconocido que la carencia de una buena gobernanza es un importante obstáculo para alcanzar una cobertura sanitaria universal. Una gobernanza débil complica el acceso a los productos sanitarios al fomentar las ineficiencias, distorsionar la competencia y exponer el sistema a influencias indebidas, corrupción, despilfarro, fraude y abusos. Por tanto, mejorar la gobernanza ayudará a evitar el despilfarro de recursos públicos que se necesitan para mantener los sistemas de salud y proporcionar una atención de calidad y asequible, y por ende garantizar el acceso a medicamentos y productos sanitarios”.

Además, subraya la OMS que “es una necesidad apremiante mejorar el acceso a la información oportuna, robusta y pertinente sobre los productos sanitarios. Una información no sesgada ni sujeta a conflictos de intereses es vital para una buena selección, incorporación, prescripción y utilización de los medicamentos. La transparencia de dicha información es crucial para la rendición de cuentas, refuerza la confianza en las instituciones públicas y mejora la eficiencia del sistema”.

Y aborda el sensible tema de la relación entre las administraciones públicas y el sector privado (por ejemplo, las compañías farmacéuticas y las empresas de dispositivos médicos), el cual requiere especial atención. En ese sentido afirma que «Una cuestión cada vez más importante es encontrar el mejor modo de apoyar a los gobiernos para que colaboren eficazmente con el sector privado y desarrollen políticas públicas evitando los riesgos de influencia indebida y maximizando los beneficios”.

En Panamá, no hay duda que para garantizar el acceso a medicamentos, es indispensable fortalecer la capacidad de Rectoría del MINSA para cumplir con sus Funciones Esenciales, en especial la de regulación y fiscalización; así como la Gerencia efectiva dentro de la CSS, que ha dejado mucho que desear en estos últimos años. No menos importante, será el aprovechamiento conjunto de las opciones que para la negociación y compra conjunta de medicamentos, ofrece el Sistema de Naciones Unidas (OPS/OMS y UNOPS)

Especial atención deberá prestarse a la coordinación efectiva entre el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social, que facilite el abordaje conjunto de la segmentación del sistema y la fragmentación de los servicios de salud, principales causas del bajo desempeño de los servicios de salud y, por ende, del desabastecimiento de medicinas.

Financiación suficiente para garantizar el acceso a medicamentos

Sobre este tema, la OMS pone de relieve que “la financiación inadecuada de los productos sanitarios, los elevados precios de los nuevos productos sanitarios y la ineficacia en las intervenciones y procesos normativos de gestión del gasto (por ejemplo, en el uso de políticas en materia de genéricos) contribuyen a las dificultades a que se enfrenta el sistema de salud para lograr la atención sanitaria universal. Los datos indican que hasta una quinta parte del gasto sanitario podría utilizarse mejor evitando el despilfarro que se genera a) cuando los productos sanitarios tienen un precio superior al necesario, b) cuando no se utilizan alternativas más baratas, pero igual de eficaces y c) cuando se adquieren productos que ni siquiera se llegan a utilizar”.

El país debe fortalecer su capacidad para asignar más eficazmente los recursos mediante decisiones basadas en datos probatorios a fin de garantizar que las listas de medicamentos esenciales, productos de diagnóstico esenciales o productos sanitarios reembolsados; incluyan productos sanitarios costo eficaces, así como mediante unos procesos de compra y suministro más eficientes y un uso racional de los medicamentos. No menos importante debe ser abordar el asunto de la fijación de precios justos y a la aplicación de políticas que reduzcan los pagos directos”.

En nuestro caso, poseemos los recursos financieros suficientes para garantizar el acceso a medicamentos. No obstante, los productos sanitarios que necesitamos no están disponibles muchas veces. Aunque lo he repetido hasta la saciedad, insisto en denunciar que cuando termine el período de este gobierno, el Sector público de salud, de acuerdo a la información oficial de la CSS y el MINSA, habrá tenido a su disposición, la importante suma de 1,500 millones de balboas en cinco años para comprar medicamentos. Estamos hablando de 300 millones de balboas cada año.

A pesar de ello, se estima que, en el mismo período, producto del desabastecimiento público y los elevados precios de los medicamentos en las farmacias privadas, se estima que la población habría gastado de su bolsillo alrededor de 400 millones de balboas (equivalente al 25% del gasto total) para comprar las medicinas que el Estado debió brindarle.

Presupuesto disponible para medicamentos

Estas cifras ponen en perspectiva la magnitud del negocio de ventas de los medicamentos a las instituciones de salud del Estado y a la población. Así como la necesidad de fortalecer la autoridad reguladora bajo la rectoría del MINSA para desarrollar una gestión efectiva, que garantice el suministro de medicamentos de forma transparente, eficiente y continua. Habría que evaluar además si ha sido suficiente el respaldo político necesario para aprovechar los recursos financieros disponibles y negociar con los proveedores precios razonables, en condiciones de eficiencia, eficacia, seguridad, controles y calidad.

Personal de salud necesario para garantizar el acceso a medicamentos y productos sanitarios

De acuerdo con la OMS, “el país deberá abordar los retos en materia de personal de salud. Muchas de las intervenciones necesarias para mejorar dicho personal son transversales, como la integración de las competencias pertinentes en los programas de formación previa al servicio para el personal de salud, el aumento de la formación de farmacéuticos, auxiliares de farmacia e ingenieros biomédicos, y la formación especializada del personal administrativo y de gestión que forma parte de la cadena de suministro. Algunas de las medidas necesarias para fortalecer el personal de salud responsable de los productos sanitarios pueden ser similares a otras políticas más generales referidas al personal de salud, o llevarse a cabo en el marco de dichas políticas. Entre estas políticas generales figuran la mejora de la remuneración y los incentivos en el sector público, el establecimiento de mecanismos para el acceso a la formación y la capacitación en zonas rurales, o la reforma de las estrategias formativas para reflejar las necesidades actuales y emergentes de los sistemas de salud”.

Información sobre productos sanitarios para la toma de decisiones

Como ya se ha señalado, “la información es esencial para la toma de decisiones, el seguimiento de la aplicación de las políticas, y el establecimiento de mecanismos de rendición de cuentas. Para tomar decisiones correctas y útiles se necesitan datos e información sobre categorías como las siguientes: el gasto nacional en productos sanitarios; las compras de productos sanitarios y su cadena de suministro y distribución; la farmacovigilancia y la vigilancia poscomercialización; la cobertura de los seguros de salud; los precios de los productos sanitarios prescritos; y la disponibilidad de medicamentos, vacunas y otros productos sanitarios en los establecimientos sanitarios”. El país debe trabajar en la elaboración de una lista acordada de indicadores en todas las áreas implicadas en la mejora del acceso a unos productos sanitarios de calidad.

Conclusión

No me cabe duda que la problemática descrita es muy semejante a la nuestra, por lo que las conclusiones siguen siendo las mismas:

  • No hace falta improvisar para garantizar el acceso a medicamentos y productos sanitarios. Todo está escrito, validado y ejecutándose en muchas latitudes.
  • Panamá tiene los recursos humanos formados y con experiencia para implementar los cambios necesarios, así como los recursos financieros.
  • Contamos además con la disponibilidad de apoyo técnico por parte de la Organización Panamericana de la Salud y el Sistema de Naciones Unidas.
  • Ha faltado el efectivo respaldo político para implementar las medidas necesarias que garanticen el acceso permanente a los medicamentos que necesitamos.
  • Antes deberemos fortalecer nuestra institucionalidad, blindando nuestro sistema de salud (y el farmacéutico) contra la gestión ineficaz, el clientelismo político, la corrupción, despilfarro, fraude y abuso.

Actualización 19/04/2019

Iniciativas de ley que buscan regular la adquisición de medicamentos en la Caja de Seguro Social

Por considerarlo de sumo interés para el debate, reproduzco para la reflexión de todos, la reciente publicación de La Estrella de Panamá sobre este sensible asunto, veamos:

A tres meses y días de que culmine la gestión de Gobierno del presidente de la República, la Asamblea Nacional (AN), a través de la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social, ha tomado la batuta en la discusión de varias iniciativas de ley que buscan regular la adquisición de medicamentos en la Caja de Seguro Social (CSS).

Ayer esta instancia legislativa prohijó los anteproyectos de ley 148 y 163, que modifican la Ley Orgánica de la CSS, en materia de adquisición de medicamentos.

El anteproyecto 148, impulsado por diputado del Partido Popular (PP), busca que se declare ‘de orden público e interés social la adquisición de medicamentos’. El mismo establece que de resultar demasiado oneroso el costo de los medicamentos e insumos, de acuerdo con el precio de referencia establecido para el acto público por la Autoridad de Salud o los patronatos o cualquiera otra entidad de salud, las ofertas formalmente hechas a través de los actos públicos convocados conforme a la Ley de medicamentos o la Ley de Contrataciones Públicas, la Autoridad de Salud, la Caja de Seguro Social o cualquier otra institución pública de salud del Estado, podrá adquirir en el extranjero los medicamentos, a través del procedimiento excepcional de contratación o compra directa, de forma inmediata directamente con los laboratorios fabricantes, organismos internacionales de salud o con entidades de seguridad social o instituciones públicas de salud de otros países.

El otro anteproyecto, el 163, es impulsado por diputados del Partido Revolucionario Democrático (PRD), el cual, entre otras normas, establece que en caso de urgencia evidente no se celebrará acto público de selección de contratista, y en caso de desabastecimiento de medicamentos, equipos e insumos que tienen una delicada atención, la adquisición se dará en un plazo adecuado de dos, cinco y hasta diez días. En tanto, las contrataciones que superen los $10 mil se harán a través de un acto público con un precio unitario de referencia que sea el más bajo del mercado La propuesta también plantea multas desde $10 mil hasta $500 mil a aquella persona que interponga un recurso de reconsideración y apelación para demorar el trámite de adquisición.

Otro proyecto, el 569, que crea la Dirección General para el Suministro de Medicamentos, del ministro de Salud, y el proyecto 650, que adopta una política nacional de medicamentos, están en una subcomisión para su análisis.

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