Apoyo a la democracia en Panamá El apoyo a la democracia en Panamá, así como la legitimidad de nuestras instituciones y la aprobación de los gobiernos, vienen disminuyendo de manera crítica y alarmante en el país. Así lo revela la más reciente edición del estudio Latinobarómetro 2018.

En ese contexto, consideré necesario compartir con ustedes las partes centrales del artículo que publicara en La prensa en abril de 2017, argumentando por la necesidad de salvar nuestra democracia, complementado por los principales hallazgos que sobre el tema nos entrega esta edición del Latinobarómetro.

Reflexionemos compatriotas pues, como nos enseñó Rousseau, “el momento en que alguien dice “¿Y a mí qué me importa?” con relación a los asuntos del Estado, ese Estado debe considerarse perdido”.

Apoyo a la democracia en Panamá: ¿de qué estamos hablando?

De a acuerdo muchos politólogos, “la democracia puede definirse como un método político institucionalizado, basado en la competencia de partidos para alcanzar las decisiones políticas. La ciudadanía utiliza este método para elegir a sus líderes, a la burocracia y a los gobernantes, y la supervivencia de la democracia depende en gran medida más de los compromisos que estas élites tengan sobre el sistema y de los beneficios que obtengan del mismo”. No obstante, otro grupo define la democracia como un “sistema político que se sustenta en la existencia de una ciudadanía previa titular de derechos y obligaciones sociales, civiles y políticas. Según ésta, el bienestar colectivo (la ausencia de grandes desigualdades sociales, económicas o culturales) es condición para el ejercicio de la ciudadanía, y para la legitimidad del Estado”.

Este último enfoque implica la consideración de la “participación ciudadana” en el control integral de la gestión de los gobernantes, y nos obliga a preguntarnos si en nuestro país conviven ciudadanos que pueden ejercer plenamente sus derechos y que se benefician de las políticas regulatorias de la oligarquía gobernante; junto con una mayoría de la población que no se beneficia ni forma parte de las políticas que definen la identidad o la economía nacional.

Ambas tendencias se unen en el convencimiento de que la participación ciudadana debe ser masiva, si no completa. En ese sentido nos dice Alejo Romano Redruello, que, para los teóricos clásicos de la democracia, “el carácter activo y participativo del ciudadano era indispensable.

  • Primero, a los gobernantes les resultaría mucho más fácil someter a los gobernados si estos fueran apáticos.
  • Segundo, las leyes perderían su legitimidad si no estuvieran avaladas por la voluntad popular, que integra a los componentes de la sociedad bajo un sentir común.
  • Finalmente, sin su participación activa, a los ciudadanos les resultaría más difícil la adquisición de un carácter democrático, que permite una sociedad más propensa a la igualdad.

Por lo tanto, la apatía política de altos porcentajes de la ciudadanía, resulta claramente perjudicial para la democracia y beneficia principalmente a la oligarquía de turno.

Apoyo a la democracia en Panamá: Latinobarómetro 2018

Antes de entrar a analizar los resultados, subrayo que en el caso de Panamá la empresa CID-GALLUP, valiéndose de un muestreo probabilístico polietápico, entrevistó más de 1,000 personas, con un error muestral del 3.1 y una representatividad del 98%. Es decir, que se trata de un estudio muy serio, representativo de nuestra realidad y no podemos tomarlo a la ligera.

Democracia e instituciones

De acuerdo con el estudio; el apoyo a la democracia en Panamá, viene disminuyendo continuamente desde el 2009 (64%) hasta ubicarse el 42% de la actualidad. Así mismo la aprobación del gobierno de turno también ha mostrado una vertiginosa disminución, pasando del 80% en el 2009 hasta llegar al 25% en el 2018.

Apoyo a la democracia en Panamá

Por otro lado, la confianza en la democracia y sus instituciones, requiere en nuestro caso una mirada más profunda, pues la fortaleza o debilidad de la democracia es un factor generador de seguridad y bienestar. Veamos algunos resultados que nos ofrece el informe sobre Panamá.

Apoyo a la democracia en Panamá

No menos preocupante es la gran pérdida de legitimidad de las instituciones de la democracia en los últimos años, reflejada claramente por el nivel de confianza de los encuestados: solo el 16% confían en el gobierno, 21% confían en el poder judicial, 26% confían en la asamblea y tan solo el 11% confían en los partidos políticos. Pero más grave es que según la encuesta, solo el 12% de los panameños confían en las otras personas.

El Latinobarómetro también pide a los ciudadanos evaluar las democracias que los rigen. En Panamá, el 48% considera vivir bajo “una democracia con grandes problemas”, mientras un 26% la clasifica como una con “pequeños problemas”. En este mismo sentido, el estudio también cuantifica la satisfacción de los ciudadanos con la democracia. En Panamá, solo un 21% respondió estar satisfecho con la democracia, por debajo del promedio regional de 24%.

El estudio saca a relucir otra cifra determinante. Se trata de la pregunta “¿Para quién se gobierna?”, la cual busca medir la soberanía democrática. Regionalmente, el 79% de la población considera “que se gobierna para unos cuantos grupos poderosos o en su propio beneficio”. Por otro lado, un escaso 17% considera que se gobierna “para todo el pueblo”. Esta percepción está directamente relacionada con el modelo económico que beneficia a unos pocos y no ha superado las gran desigualdad social y los desequilibrios territoriales, que nos caracterizan.

Imagen del progreso en el país

Directamente relacionada el asunto de la soberanía de la soberanía democrática, está la imagen que tuvieron los encuestados sobre el progreso del país

  • 26% de los panameños opinan que el país está progresando.
  • 15% de los panameños opinan que la economía está bien o muy bien.
  • Pero solo 16% de los panameños están satisfechos con el funcionamiento de la economía.
  • 28% de los panameños opinan que la economía está mal o muy mal.
  • 53% de los panameños opinan que, en los próximos doce meses, su situación económica y la de su familia será mejor.
  • 10% de los panameños opinan que, en los próximos doce meses, su situación económica y la de su familia será peor.

La situación económica actual y futura de la región muestra una compleja demanda para los gobiernos nuevos y explican de alguna manera la baja en aprobación de gobiernos en los últimos años. Los latinoamericanos han enfrentado un retroceso en su situación económica y esperan recuperarla con los nuevos presidentes.

Conclusión

Nuestra democracia está en crisis. La mayoría de los panameños así lo percibe, no se confía en las instituciones y no se aprueba la gestión del gobierno. ¡no se puede negar!

Llegó la hora de hacernos escuchar. Recordemos que la apatía es el enemigo más insidioso de la democracia, pero la participación inclusiva es el antídoto. Superemos las barreras ideológicas que nos impiden ponernos de acuerdo y desarrollemos la participación inclusiva que nos hace falta. Forjemos acuerdos y compromisos concertados a partir de un permanente diálogo constructivo que aporte soluciones que funcionen para la población, el gobierno, las empresas; y nos ayude a erradicar la corrupción, reducir las desigualdades, promover el desarrollo sostenible y salvaguardar nuestra democracia.

Tendremos la palabra en las elecciones de mayo de 2019, ¡hagámosla valer!

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