Prevención del cáncer cervicouterino: un compromiso con la vida!La prevención del cáncer cervicouterino es una prioridad de las autoridades de salud de América reunidas en el recién concluido 56º Consejo Directivo de la OPS. Así lo declararon al comprometerse todos a reducir 30% los casos y muertes por cáncer cervicouterino en las Américas para 2030. Para ello adoptaron el Plan de acción sobre la prevención y el control del cáncer cervicouterino 2018-2030, el cual insta a incrementar la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano, VPH, y mejorar la prevención, atención y tratamiento del cáncer cervicouterino.

La directora de la OPS señaló que “ninguna mujer debería morir por un cáncer que podemos prevenir, detectar y tratar, si se diagnostica a tiempo”, y subrayó que “reducir la carga del cáncer cervicouterino es posible y el plan aprobado hoy es una expresión de la voluntad de los países para hacerlo”. Comparto a continuación la nota de prensa de la OPS, complementada con información nacional.

Información sobre el cáncer cervicouterino

El cáncer es la segunda causa de muerte en las Américas. En 11 países, el de cuello uterino es la principal razón de mortalidad por cáncer entre las mujeres y en 12 países es la segunda. Se estima que, cada año, unas 83.200 mujeres son diagnosticadas y 35.680 mujeres mueren por esta enfermedad en la región, el 52% de ellas antes de los 60 años.

Al adoptar el plan de acción, los países acordaron mejorar la efectividad y organización de los programas de cáncer de cuello uterino y sus sistemas de información y registro, así como fortalecer la prevención primaria con la vacuna contra el VPH y campañas de información y educación. También, se comprometieron a mejorar el tamizaje del cáncer cervicouterino y el tratamiento de las lesiones precancerosas a través de estrategias innovadoras. Además, buscarán mejorar el acceso a los servicios de diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos del cáncer.

La inequidad en el acceso a la prevención, diagnóstico y tratamiento constituye uno de los desafíos a superar. El cáncer cervicouterino afecta más a las mujeres indígenas, afrodescendientes y a aquellas que viven en áreas menos desarrolladas, así como a las que tienen menor nivel socioeconómico, educación e ingresos.

Para reducir la carga de este cáncer, el plan establece la meta de vacunar contra el virus del papiloma humano (VPH) a más del 80% de las niñas de entre 9 y 14 años, según la población objetivo de cada país. También plantea alcanzar con pruebas de detección al menos al 70% de las mujeres de 30 a 49 años, y con el tratamiento de lesiones precancerosas a todas las mujeres que lo necesitan.

La vacuna contra el VPH se comenzó a introducir en los programas nacionales de inmunización de la región en 2006. Actualmente, 35 países y territorios de la región incluyen esta vacuna. Sin embargo, el promedio de cobertura con las dos dosis varía entre los países y, en general, es inferior al ideal para lograr su máxima efectividad.

El tamizaje del cáncer cervicouterino está disponible en casi todos los países de la región. La prueba de Papanicolaou sigue siendo la más común. Sin embargo, la prueba de VPH, que es más efectiva, solo ha sido incorporada en nueve países. Ampliar su uso puede mejorar la cobertura y llegar a los 32 millones de mujeres que necesitan realizarse un examen.

El plan establece que la detección por sí sola no es suficiente para prevenir el cáncer de cuello uterino. Se requiere seguimiento y tratamiento a las mujeres que lo necesitan. Sin embargo, existen brechas para acceder a esos servicios. Otro desafío que el plan busca superar es el acceso limitado a los cuidados paliativos, algo que solo informan que ofrecen diez países de la región.

Más información sobre el cáncer cervicouterino aquí.

Situación del cáncer cervicouterino en Panamá

De acuerdo con el Ministerio de Salud, el cáncer cervicouterino es la segunda neoplasia maligna más común en las mujeres, lo que representa el 16,4% de todos los nuevos casos de cáncer. La tasa de incidencia estandarizada por edad fue de 22 por 100,000 mujeres.

Prevención del cáncer cervicouterino.

De acuerdo con el INEC, en el período comprendido entre 2012 al 2016 fallecieron en el territorio nacional 721 mujeres por cáncer cervicouterino, con leve tendencia al alza, lo que indica que debemos redoblas los esfuerzos para la prevención de la enfermedad. Las tasas más altas se dan en las provincias de Panamá, Chiriquí, Veraguas y Los Santos, mientras que en las comarcas de Ngäbe-Bugle, Comarca Guna Yala y Bocas del Toro se reportan incidencias menores.

Prevención del cáncer cervicouterino.

El grupo de edad más afectado fue el de mujer entre 60-69 años (21.9%), seguido del grupo de 50-59 años (19.8%).

Prevención del cáncer cervicouterino en Panamá

De acuerdo con el MINSA, la mayoría de los cánceres de cuello uterino que se diagnostican en Panamá, ocurren en mujeres que no estaban en el programa de prevención ginecológico periódico (9 de cada 10 cánceres se producen en mujeres sin controles de Papanicolaou). Hoy en día, esta patología puede prevenirse gracias al mantenimiento del programa de prevención precoz, que consiste en dos tipos de prevención:

  • Prevención primaria: Evitar hábitos de riesgo (el tabaquismo, el inicio precoz de las relaciones sexuales, la promiscuidad, la falta de protección adecuada en las relaciones sexuales) y administración de la vacuna contra el VPH. En nuestro país el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) ha logrado obtener una cobertura de vacunación de 83% en la población escolar de 10 años.
  • Prevención secundaria: Realizar un correcto control ginecológico con citología o Papanicolaou periódico, se sugiere control anual a partir del inicio de las relaciones sexuales. Acuda a su médico y empiece un programa de prevención con Papanicolau periódicamente para poder detectar las lesiones premalignas y poder tomar medidas terapéuticas a tiempo.

De acuerdo con las “Normas de Prevención, Detección y Seguimiento de las Lesiones Preinvasoras del Cuello Uterino”, las actividades de prevención del cáncer cervicouterino se llevan a cabo en todas todos los Policentros, Policlínicas, MINSA CAPSI, Centros de Salud, Unidades Locales de Atención Primaria (ULAPS), Centros de Atención en Promoción y Prevención de Salud (CAPPS), Sub-Centros de Salud, Sub-Sistema de Atención Institucional en áreas de difícil acceso a través de la estrategia de extensión de cobertura del MINSA, haciendo énfasis en el aprovechamiento de todas las oportunidades para la toma de la citología, independientemente del motivo de la consulta.

A pesar de ello, las cifras del MINSA, reportan que la cobertura de tamizaje (prevención) para el cáncer cervicouterino en la población femenina es muy baja, alrededor del 20% (países desarrollados reportan cifras de cobertura mayor al 60%).

Termino esta entrega invitando a todas las mujeres de nuestro país a prevenir esta enfermedad siguiendo las recomendaciones del MINSA. En especial: “Acuda a su médico y empiece un programa de prevención con Papanicolau periódicamente para poder detectar las lesiones premalignas y poder tomar medidas terapéuticas a tiempo”.

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