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Poner fin a la tuberculosis: ¡otro desafío!Poner fin a la tuberculosis fue el compromiso de los dirigentes mundiales reunidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Allí se comprometieron a garantizar que 40 millones de personas que padecen tuberculosis reciban la atención que necesitan de aquí a finales de 2022. Además, han decidido ofrecer tratamiento profiláctico a 30 millones de personas para evitar que contraigan la enfermedad, lo cual es un gran reto, que necesitará de colocar el asunto como prioridad en la agenda política de cada país.

En Panamá, de acuerdo con el MINSA, los casos de tuberculosis han aumentado en los últimos dos años, en lo que va del 2018 se han notificado unos 315 casos de tuberculosis. Es claro pues que en el país esta enfermedad sigue siendo un problema de salud pública, por lo que comparto en esta entrega, un resumen de los datos disponibles en las Estadísticas vitales del INEC, y la información importante que nos ofrece la noticia de la reunión de la Asamblea General arriba mencionada y los invito a la lectura completa del informe de OPS/OMS titulado “Tuberculosis en las Américas 2018”, y a seguir las Recomendaciones para acelerar el avance hacia el fin de la TB en las Américas, las cuales comparto al final de esta entrega.

Situación de la tuberculosis en Panamá

Lamentablemente el informe del MINSA titulado Análsis de situación de salud Panamá 2018 no ofrece información sobre la tuberculosis, no obstante, voceros oficiales han señalado que a nivel Nacional para el año 2016, el MINSA diagnosticó más de mil 600 casos de tuberculosis. El año 2017 cerró con un total de mil 896 casos. Las áreas con mayor incidencia a la enfermedad son las áreas Comarcales y la Región Metropolitana de Salud.

Por su parte el INEC de la Contraloría General de la República nos informa que cada año fallecen por tuberculosis cerca de 200 personas en el territorio nacional, de ella el 70% correspondió a hombres, mostrando la mortalidad para ambos sexos una ligera tendencia al ascenso.

Fallecidos por tuberculosis

La mayor mortalidad se presenta en las provincia de Panamá (que incluye Panamá Oeste), la comarca Ngäbe Buglé y la provincia de Bocas del Toro. Llama poderosamente la baja mortalidad en la comarca Emberá. Por lo que conviene investigar si se trata de un subregistro o es que la población posee estilos de vida que le protege de esta enfermedad. Por mi parte, basado en la experiencia de 10 años que trabajé en la Región de Panamá Este (SIS del Bayano), opino que el estilo de vida de los emberá pudiera estar favoreciéndoles. Es igualmente importante investigar las condiciones de vida y desarrollo que afectan a las personas enfermas en la provincia de Panamá. En todo caso, invito MINSA a investigar las causas de estas cifras, extraer experiencias y lecciones aprendidas para el desarrollo de estrategias e intervenciones.

Fallecidos por tuberculosis provincias y comarcas

Dirigentes de todo el mundo se comprometen a cumplir objetivos ambiciosos y a actuar con rapidez para poner fin a la tuberculosis. Nota de Prensa

“Los Jefes de Estado y de Gobierno que asistieron a la primera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Tuberculosis acordaron movilizar US$ 13,000 millones anuales desde ahora hasta 2022 para prevenir y tratar la tuberculosis y otros US$ 2,000 millones para investigar sobre la enfermedad. Además, se comprometieron a adoptar medidas firmes contra las formas de tuberculosis resistentes a los medicamentos, mejorar la rendición de cuentas y priorizar los derechos humanos, haciendo frente al estigma que sigue afectando a las personas que padecen esta enfermedad en muchas partes del mundo”.

“Los asistentes reconocieron que, al ritmo actual de progreso, hay pocas posibilidades de alcanzar los objetivos mundiales establecidos. La tuberculosis sigue siendo la enfermedad infecciosa más mortífera del mundo: en 2017, se llevó la vida de 1,6 millones de personas, 300,000 de las cuales estaban infectadas por el VIH. Ese mismo año, 10 millones de personas contrajeron la enfermedad”.

“María Fernanda Espinosa Garcés, Presidenta del 73.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, ha explicado: «La declaración política propuesta para esta reunión fija una hoja de ruta a fin de actuar más rápidamente y poner fin a la tuberculosis, de conformidad con la previsión y los objetivos establecidos para 2030. Tenemos recursos para lograr una victoria clara: salvar millones de vidas, ahorrar miles de millones de recursos, demostrar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y reafirmar la utilidad, la eficacia y la necesidad del multilateralismo y del sistema de las Naciones Unidas. No perdamos esta oportunidad»”.

“Esta declaración política culmina los recientes compromisos de los dirigentes mundiales y regionales —entre ellos la Declaración de Moscú para poner fin a la tuberculosis, adoptada el pasado año— de promover el acceso universal, la financiación adecuada y sostenible, el aumento de la investigación y la innovación, y la rendición de cuentas en todos los sectores”.

Recomendaciones para acelerar el avance hacia el fin de la TB en las Américas

  1. Mejorar y/o acelerar la implementación y expansión del diagnóstico temprano con las nuevas pruebas rápidas moleculares.
  2. Promover el estudio de contactos, principalmente en los menores de 15 años.
  3. Acelerar la implementación de los esquemas acortados de TB-MDR y la introducción de medicamentos dispersables pediátricos para mejorar los resultados del tratamiento de TB.
  4. Aumentar el trabajo con poblaciones vulnerables y sobre los determinantes sociales con actividades interprogramático e intersectorial centrada en las personas y en la comunidad.
  5. Promover los abordajes especiales como la Iniciativa de control de la TB en Grandes Ciudades, el Frente Parlamentario de Tuberculosis y expansión de la investigación operativa.
  6. Cubrir las brechas financieras existentes con recursos sostenibles, reduciendo la dependencia de fondos externos.
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