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Atención Primaria de Salud: 40 años despuésEste año, el mundo se reunirá en la Conferencia Mundial sobre Atención Primaria de Salud a fin de comprometerse de nuevo para reforzar la atención primaria de salud y alcanzar la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La Conferencia, que organizarán conjuntamente el Gobierno de Kazajstán, la Organización Mundial de la Salud y el UNICEF, se celebrará los días 25 y 26 de octubre con ocasión del 40.º aniversario de la Declaración de Alma-Ata.  La conmemoración de este hito fundamental para la salud mundial será una oportunidad para reafirmar los principios de la declaración inicial y subrayar la importancia que tiene la atención primaria para alcanzar nuestros objetivos colectivos para el siglo XXI.

En ese contexto consideré pertinente hacer un repaso por esos principios de la declaración inicial, así como por declaraciones de autoridades internacionales en estos últimos años. Veamos:

Declaración de Alma-Ata sobre Atención Primaria de Salud

La Declaración de Alma-Ata inicia reiterando la definición de salud y define la Atención Primaria de Salud como:

la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atención de salud al lugar donde residen y trabajan las personas, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria”.

Sin restar importancia a la totalidad de los señalamientos de la Declaración, considero indispensables los siguientes para alcanzar la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible:

  • “La grave desigualdad existente en el estado de salud de la población…, es política, social y económicamente inaceptable…”
  • “El desarrollo económico y social, basado en un Nuevo Orden Económico, es de importancia fundamental para lograr el grado máximo de salud para todos…”
  • “La promoción y protección de la salud es indispensable para un desarrollo económico y social sostenido y contribuye a mejorar la calidad de la vida y a alcanzar la paz mundial”
  • “El pueblo tiene el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación y aplicación de su atención de salud”
  • “Los gobiernos tienen la obligación de cuidar la salud de sus pueblos, obligación que sólo puede cumplirse mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas”
  • “Uno de los principales objetivos sociales de los gobiernos, debe ser el de que toda la población alcance en el año 2000 un nivel de salud que les permita llevar una vida social y económicamente productiva”
  • “Todos los gobiernos deben formular políticas, estrategias y planes de acción nacionales, con objeto de iniciar y mantener la atención primaria de salud como parte de un sistema nacional de salud completo y en coordinación con otros sectores. Para ello, será preciso ejercer la voluntad política para movilizar los recursos del país y utilizar racionalmente los recursos externos disponibles”

Alma-Ata: 25 años después

25 años después, el Dr. David Tejada De Rivero, Héroe de la Salud Pública de las Américas, afirmó que: «Salud para todos en el año 2000» fue una meta valiente y ambiciosa. Pero incluso aquellos que la concibieron en 1978 no comprendieron por completo su significado. No debe extrañar, entonces, que 25 años después, todavía estemos trabajando por ese sueño. La atención primaria de salud es la clave para alcanzar esa meta como parte del desarrollo conforme al espíritu de la justicia social”.

Y agregó que: «Salud para todos» ha sido víctima de simplificaciones conceptuales y facilismos coyunturales condicionados por un modelo hegemónico mundial, aunque ya irremediablemente obsoleto, que confunde la salud y su cuidado integral con una atención médica reparativa y centrada casi en forma exclusiva en la enfermedad”.

Finalmente subrayó el Dr. Tejada De Rivero que: “las condiciones que dieron origen a la meta social y política de «Salud para todos» y a la estrategia, también social y política, de la «atención primaria de salud», no sólo subsisten, sino que se han profundizado. Las grandes diferencias, las inequidades y la injusticia social dejan cada vez más vastos sectores sin un cuidado integral de su salud. La pobreza aumenta y los pocos recursos para educación y salud de que disponen las sociedades nacionales se invierten y gastan en las formas más erradas e injustas. Todavía predomina, inexplicablemente, la confusión de la salud con la atención médica reparativa orientada a unas pocas enfermedades. Los sistemas de salud no se descentralizan en los hechos, y continúan las distorsiones sobre la participación ciudadana y el control social eficaces. Esta meta social y política era en realidad un «slogan», término de origen escocés que se refiere a un grito o estandarte de batalla capaz de convocar y motivar a las personas. Sin embargo, el contenido sustantivo del slogan ha sido mal entendido, pues se confundió con una forma simple de programación, más técnica que social, y más burocrática que política”.

Y cierra su declaración, cuya lectura completa recomiendo, llamando a la convocatoria de una “Alma-Ata II para relanzar, sin distorsiones, los conceptos que dieron origen a esa conferencia en 1978. Por supuesto, con las debidas actualizaciones derivadas de los grandes cambios mundiales y de las experiencias de estos 25 años”. ¡Estamos en deuda maestro!

La Declaración de Montevideo sobre las nuevas orientaciones de la Atención Primaria de Salud

Al término del 46.o Consejo Directivo de la OPS, en septiembre del 2005, las autoridades regionales emitieron la llamada Declaración de Montevideo, la cual nos comprometió a:

Abogar por la integración de los principios de la atención primaria de salud en el desarrollo de los sistemas nacionales de salud, la gestión sanitaria, la organización, el financiamiento y la atención a nivel de país de una manera que contribuya, en coordinación con otros sectores, al desarrollo humano integral y equitativo, y que permita abordar eficazmente, entre otros desafíos, los objetivos de desarrollo relacionados con la salud internacionalmente acordados, incluidos los que figuran en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, y otros retos nuevos relacionados con la salud”.

Para cumplir con esta declaración, los países miembros se comprometieron preparar, según sus necesidades y capacidades, un plan de acción, estableciendo tiempos o plazos para la formulación de este plan de acción y señalando criterios para su evaluación, basado en los siguientes elementos:

  1. El compromiso de facilitar la inclusión social y la equidad en materia de salud.
  2. El reconocimiento de las funciones decisivas tanto del individuo como de la comunidad para establecer sistemas basados en la atención primaria de salud.
  3. La orientación hacia la promoción de la salud y la atención integral e integrada.
  4. El fomento del trabajo intersectorial.
  5. El fortalecimiento de los recursos humanos en materia de salud.
  6. El establecimiento de condiciones estructurales que permitan la renovación de la atención primaria de salud.
  7. La garantía de la sostenibilidad financiera.
  8. La investigación y el desarrollo y la tecnología apropiada.
  9. El fortalecimiento de las redes y asociaciones de cooperación internacional para apoyar la atención primaria de salud.

Los invito a la lectura de los documentos de posición de la OPS sobre la Atención primaria en salud aquí. ¡No hay duda de que seguimos pendientes…!

Las Redes integradas de servicios de salud

El documento de la OPS Redes Integradas de Servicios de Salud Conceptos, Opciones de Política y Hoja de Ruta para su Implementación en las Américas, aprobado por los países las Américas, entre ellos Panamá, ofrece una respuesta al gran desafío de la fragmentación de los servicios de salud y da cumplimiento a múltiples compromisos contraídos, entre ellos la Declaración de Montevideo y la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017.

En la política se estipula que las Redes Integradas de Servicios de Salud “contribuyen a lograr objetivos de desarrollo a nivel internacional, y al desarrollo de los sistemas de salud basados en la atención primaria de salud (APS) y, por ende, a la prestación de servicios de salud más accesibles, eficientes y de mejor calidad técnica y percibida por los usuarios, que tengan en cuenta las cuestiones de género y la competencia cultural. Como si fuera poco las Redes Integradas de Servicios de Salud, en adelante RISS contribuyen a mejorar la equidad en el acceso a los servicios de salud sin distinción de edad, género, raza, idioma, lugar de residencia, religión, orientación política, orientación sexual, nivel educativo y condición socioeconómica…”.

En ese contexto diversos estudios sugieren que las RISS pueden mejorar la accesibilidad del sistema, reducir la fragmentación del cuidado asistencial, mejorar la eficiencia global del sistema, evitar la duplicación de infraestructura y servicios, disminuir los costos de producción, y responder mejor a las necesidades y expectativas de las personas. En resumen, es clarísima la pertinencia política, estratégica, técnica, humana, ética y moral subyacente a la necesidad y “obligación” de integrar nuestros servicios de salud, cumpliendo el mandato Constitucional y el compromiso adquirido en los diversos foros internacionales.

Informe sobre salud mundial 2008. Atención primaria de salud: Más necesaria que nunca

30 años después de Alma-Ata, el Informe sobre la salud en el mundo 2008, de la OMS , nos recuerda que “la globalización está afectando a la cohesión social de muchos países, y no cabe duda de que los sistemas de salud, elementos fundamentales de la estructura de las sociedades contemporáneas, no están funcionando todo lo bien que podrían y deberían” y subraya que “la gente está cada vez más descontenta ante la incapacidad de los servicios de salud para proporcionar un nivel de cobertura nacional que satisfaga la demanda y las nuevas necesidades, y ante el hecho de que los servicios prestados no sean acordes con sus expectativas. Es difícilmente rebatible que los sistemas de salud tienen que responder mejor y con mayor rapidez a los desafíos de un mundo en transformación. Y la Atención Primaria de Salud puede afrontar esos desafíos”.

El informe pone de relieve que los sistemas de salud actuales no cumplen cabalmente con sus objetivos de mejorar la salud, disminuir la morbilidad, aumentar la equidad y mejorar enormemente la eficacia. El problema radica en que los sistemas de salud y los programas de desarrollo de la salud se han convertido en un mosaico de componentes dispares. Ello se evidencia en la excesiva especialización de los países ricos y en los programas impulsados por donantes y centrados en una sola enfermedad de los países pobres. Una gran proporción de los recursos se destina a los servicios curativos, pasando por alto las actividades de prevención y promoción de la salud, que podrían reducir en un 70% la carga de morbilidad a nivel mundial. En resumen, los sistemas de salud son injustos, inconexos, ineficientes y menos eficaces de lo que podrían ser. Además, sin una reorientación sustancial es probable que los actuales sistemas de salud se vean desbordados por los crecientes desafíos del envejecimiento de la población, las pandemias de enfermedades crónicas, las nuevas enfermedades emergentes, y las repercusiones del cambio climático.

Los invito as le lectura completa del informe aquí.

Evaluación de la situación de la Atención Primaria de Salud: a 40 años de Alma-Ata

Para terminar les invito a leer el Informe anual que presentó la directora de la OPS durante el pasado 56.o Consejo Directivo. En especial la Parte 2: Avance hacia la salud universal basada en la atención primaria de salud. Los dos párrafos de esta parte ponen de relieve que:

La naturaleza visionaria de la Declaración de Alma-Ata y los conceptos originales de la atención primaria de salud siguen siendo válidos, incluso ahora que el mundo ha adoptado un nuevo llamamiento a la acción —los Objetivos de Desarrollo Sostenible— que plantea metas ambiciosas para el año 2030. El ODS 3, “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”, es un eco de la meta audaz de “Salud para todos en el año 2000” establecida en 1978. Aunque el mundo no alcanzó esa meta, se lograron grandes avances y se extrajeron enseñanzas”.

Para convertir la atención primaria de salud en realidad en la Región de las Américas en el siglo XXI hay que hacer frente a las inequidades en materia de salud que retrasan el progreso hacia la salud universal y el desarrollo sostenible. La formulación de intervenciones diferenciadas que permitan a las personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad tener acceso a servicios de salud integrales y de buena calidad y vivir una vida sana será la piedra angular del trabajo de la OPS. Un enfoque de atención primaria de salud en el siglo XXI, con miras a abordar las inequidades y avanzar hacia la salud universal, requiere liderazgo, con una visión renovada y compromiso político. En consecuencia, la Oficina coordinó la elaboración de la ASSA2030, que representa un llamamiento a la acción para la salud y el bienestar en la Región de las Américas sobre la base de la salud universal y los ODS. En la ASSA2030 se describe la acción colectiva necesaria para que los países y la Región avancen hacia la equidad y el bienestar para todas las personas a lo largo de todo el curso de la vida.

Conclusión

Para terminar, tomo prestadas las palabras de la directora de la OPS y le recuerdo a nuestras autoridades que: “Para que nadie se quede atrás, tenemos que avanzar con celeridad para fortalecer el enfoque de la atención primaria de salud: promover y proteger la salud, eliminar los obstáculos al acceso, dar voz a quienes no son escuchados, posibilitar la participación social, la acción del gobierno, el trabajo intersectorial y multisectorial y la promoción de la causa.”

Y eso es todo, espero que este breve aporte le sea de utilidad a los funcionarios nacionales que nos representarán en la próxima Conferencia. Eso sí, no se olviden de señalar que nuestros logros en salud son el producto del esfuerzo de muchas generaciones de recursos humanos en salud, y se mantienen a pesar de los vaivenes políticos de los últimos tiempos.

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