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El acceso universal a medicamentos es uno de los pilares de la Cobertura Universal de Salud y debe ser posible para todos los panameños, sin distingo alguno. Lamentablemente ese no el caso en nuestro país porque el sistema público de salud no ha sido capaz de cumplir la promesa que nos hizo de “garantizar a todos los ciudadanos independientemente de su condición social o laboral, el acceso efectivo a servicios de salud con calidad”.

A pesar de contar con los recursos financieros suficientes, la gestión institucional de la CSS y la Rectoría (en especial la regulación) que debe ejercer el MINSA, han sido altamente ineficientes; generando frecuentes quejas de los ciudadanos por la falta de medicinas en las instituciones públicas y el elevado costo en las farmacias privadas. Han abundado las excusas por parte de los jerarcas del Sector Saul, pero lo cierto es que, en muchas ocasiones no le ha quedado más remedio a la población, que perder la salud o pagar de su bolsillo las costosas medicinas que necesita, lo que nos representa una erogación (de bolsillo) cercana a los 150 millones de balboas cada año.

Y no olvidemos que cuando termine el período de este gobierno, el cual, afortunadamente para la mayoría de los panameños, se encuentra en sus últimos meses; el Sector público de salud, de acuerdo a la información oficial de la CSS y el MINSA, habrá tenido a su disposición en sus cinco años en el poder, la nada despreciable suma de 1,600 millones de balboas para comprar los medicamentos que necesita nuestra población. Vale adelantarme y subrayar que, de acuerdo con la OMS; con una gobernanza es débil, el sistema farmacéutico está expuesto a una gestión ineficaz, influencias indebidas, corrupción, despilfarro, fraude y abuso. Y se calcula que la corrupción provoca pérdidas de hasta el 6% del gasto sanitario anual de los países

Acceso universal a medicamentos: tenemos los recursos financieros

En ese contexto, comparto con ustedes información sobre las diez áreas de actividad que nos ofrece la OMS en el proyecto preliminar titulado “Hoja de ruta para el acceso 2019-2023”, para ayudarnos a garantizar el acceso universal a medicamentos en Panamá. Nos conviene leer el documento completo para conocerlas en detalle y velar porque las próximas autoridades de salud apliquen estas recomendaciones.

¿Cómo se elaboró la hoja de ruta?

En mayo de 2018, la 71.a Asamblea Mundial de la Salud examinó un informe del Director General sobre la escasez mundial de medicamentos y vacunas y el acceso a ellos, centrado en una lista de medidas prioritarias que los Estados Miembros podrían considerar. La Asamblea de la Salud adoptó entonces la decisión WHA71(8), en la que pidió al Director General que, en consulta con los Estados Miembros, elaborara una hoja de ruta para definir la programación de la labor de la OMS en materia de acceso a los medicamentos y las vacunas, incluidas las actividades, medidas y productos entregables, para el periodo 2019-2023, y la presentara a la 72.a Asamblea Mundial de la Salud, por conducto del Consejo Ejecutivo en su 144.a reunión.

Tomando como base las medidas prioritarias expuestas en el informe “La escasez mundial de medicamentos y vacunas y el acceso a ellos”, el documento se basa en las aportaciones hechas en todos los niveles de la Organización y toma en cuenta los documentos relacionados ya existentes, en particular de los órganos deliberantes, el Presupuesto por programas 2018-2019, y las estrategias pertinentes de los departamentos y las Regiones. En esta semana, para ultimar el documento se está llevando a cabo una consulta con los Estados Miembros, entre ellos lógicamente Panamá.

El proyecto reconoce que el acceso a los medicamentos y a las vacunas es un problema multidimensional, por lo que requiere políticas y estrategias nacionales integrales, además de marcos legislativos y reglamentarios que atiendan las necesidades del sistema de salud y abarquen la totalidad del ciclo de vida de los productos. En ese sentido el proyecto aborda los procesos desde la investigación y desarrollo (I+D) hasta la garantía de la calidad, las aprobaciones reglamentarias y la autorización de comercialización, la gestión de la cadena de suministro, y la prescripción, dispensación y uso. Estas políticas y estrategias deberían compaginar las necesidades de salud pública con los objetivos de desarrollo económico y social, y fomentar la colaboración con otros sectores, asociados e interesados.

Describe para cada una de esas áreas de actividad, cómo contribuyen a ampliar el acceso, y cómo se alinean con los diversos documentos estratégicos mundiales y de la Organización. Asimismo, se exponen las medidas específicas y los principales productos entregables relacionados con cada área de actividad a lo largo del periodo 2019-2023.

Resumen de las Áreas de actividad que habrá que abordar para garantizar el acceso universal a medicamentos y vacunas

Siguiendo las recomendaciones de los países, el proyecto propone aquellas intervenciones que suponen un buen aprovechamiento de los recursos, conlleven mejoras viables y sostenibles, y la OMS tiene ventajas competitivas para apoyar a los países. Las acciones se han consolidado en diez áreas de actividad. Tomemos nota de esto y aprovechemos la cooperación técnica de la OPS/OMS en el país.

Investigación y desarrollo de medicamentos y vacunas que atiendan las necesidades de salud pública

“Esta área de actividad contribuye a los procesos de desarrollo de productos, a una acción más coordinada en materia de I+D en el ámbito de la salud y a una mejor capacidad para llevar a cabo la I+D y realizar ensayos clínicos en los países. El Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios, establecido recientemente por la OMS, es esencial para establecer prioridades con respecto al desarrollo de productos y para contribuir a acciones coordinadas en el ámbito de la I+D en materia de salud. Su encargo es coordinar el desarrollo de nuevos productos médicos para que remplacen los que se han vuelto ineficaces y, a través del Proyecto de investigación y desarrollo, elaborar un plan mundial de preparación para hacer frente a futuras epidemias.”.

Políticas sobre precios justos y financiación

Esta área de actividad contribuye directamente a mejorar la disponibilidad y asequibilidad de los medicamentos esenciales, vacunas y productos sanitarios. Se tomarán medidas para prestar apoyo a los países a la hora de seleccionar medicamentos, vacunas, productos diagnósticos y otras tecnologías sanitarias, hacer que los precios sean transparentes y justos y lograr que se apliquen políticas que reduzcan los costos para los gobiernos y las personas, al mismo tiempo que se aseguran la calidad, la seguridad y la eficacia, así como el suministro sostenible. Se seguirá trabajando en el apoyo a la evaluación de los beneficios de futuras tecnologías a medida que se vayan desarrollando y en enfoques estratégicos para garantizar la seguridad del suministro y otras políticas de precios y adquisiciones”.

Aplicación y gestión de la propiedad intelectual para contribuir a la innovación y promover la salud pública

 “El objetivo de la labor en esta esfera de actividad es promover la de I+D médica, la innovación y la mejora del acceso a medicamentos, vacunas, pruebas diagnósticas y tecnologías sanitarias conexas para mejorar la salud y el bienestar de todas las personas, de conformidad con el Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible. Estas medidas ayudan a los Estados Miembros a elaborar políticas comerciales y de propiedad intelectual que incluyen objetivos en materia de salud pública; ello se logra aportando incentivos para la innovación a fin de satisfacer las necesidades y mejorar el acceso a productos sanitarios asequibles. Las actividades incluyen también el uso adecuado de salvaguardias para la salud pública en los acuerdos comerciales y su consideración en la gestión de la propiedad intelectual”.

Gestión de las adquisiciones y la cadena de suministro

“Esta esfera de actividad está encaminada a satisfacer la necesidad de mejorar las capacidades de gestión de la cadena de suministro y de mejorar los datos proporcionados y los análisis del mercado para fundamentar las decisiones en materia de políticas. La OMS continuará prestando apoyo a los esfuerzos conjuntos por optimizar las adquisiciones y la cadena de suministro de medicamentos y vacunas, y contribuirá a mejorar los conocimientos sobre la dinámica de la oferta y la demanda de medicamentos y vacunas. Además, la Organización participará en plataformas creadas para utilizar mecanismos de colaboración a fin de facilitar las adquisiciones y la elaboración de políticas y directrices para mejorar la capacidad”.

Prescripción, dispensación y uso apropiados de los medicamentos

“La OMS prestará apoyo a los países consolidando las intervenciones que mejoran el uso de los medicamentos y velando por que las orientaciones estén en consonancia con las necesidades de los países. Se prestará apoyo para garantizar que los encargados de prescribir medicamentos disponen de capacidad para aplicar las directrices clínicas y otras estrategias de eficacia probada y que las orientaciones normativas están alineadas, desde la selección de los medicamentos hasta su prescripción. La OMS prestará apoyo adicional en el caso de enfermedades o afecciones específicas que son de interés para la salud pública”.

Sistemas de reglamentación que garanticen la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos y vacunas

“Esta área de actividad brinda apoyo a los países para establecer reglamentación que proteja a la población y a la vez permita el acceso oportuno a productos de calidad y la innovación que los propicia. La acción contribuye directamente al acceso a vacunas y medicamentos seguros, eficaces y de calidad y está alineada con el producto 4.3.3 del presupuesto por programas de OMS 2018-2019.  El área de actividad se centra en la elaboración y aplicación de directrices, normas y reglas técnicas para garantizar la calidad y seguridad de los medicamentos y vacunas; el apoyo a los organismos encargados de las compras para garantizar la calidad a través del programa de precalificación; y el fortalecimiento de la capacidad nacional”

Preparación ante emergencias

“Esta área de actividad se centra en la preparación y apoyo en materia de reglamentación para la gestión de suministros y el uso adecuado de los productos sanitarios en emergencias. La preparación para la de I+D se aborda principalmente a través del Proyecto de I+D, la estrategia mundial y plan de preparación para la activación rápida de actividades de I+D durante las epidemias.  Su objetivo es agilizar la disponibilidad de pruebas, vacunas y medicamentos eficaces que puedan utilizarse para salvar vidas y evitar crisis de gran escala.  Con la OMS como organismo coordinador, la amplia coalición mundial de expertos que han contribuido al Proyecto procede de diferentes ámbitos médicos, científicos y de reglamentación”.

Buena gobernanza

La OMS apoyará las prácticas óptimas en los gobiernos y el sector privado para elaborar y aplicar políticas nacionales que plasmen la necesidad de mejorar el acceso a los medicamentos y vacunas como elementos esenciales para lograr la cobertura sanitaria universal.  La mejora de la rendición de cuentas es fundamental para el seguimiento de los progresos logrados en las políticas relativas a los medicamentos esenciales en apoyo de la CSU y el logro de los ODS.  El diálogo normativo es esencial para la buena gobernanza, y la OMS apoyará la participación de partes interesadas pertinentes en los debates sobre la elaboración y seguimiento de las políticas sobre el acceso a los medicamentos y vacunas”.

Recopilación y uso de datos esenciales sobre los medicamentos y vacunas

Esta área de actividad contribuirá directamente a la toma de decisiones fundamentadas en los países, a un mejor seguimiento de las decisiones sobre políticas, una mejor capacidad para detectar, prevenir y responder ante los medicamente subestándar y falsificados y entender las pautas de consumo y uso de los medicamentos para vigilar que se hace un uso adecuado de ellos. Cada actividad estratégica de la presente hoja de ruta, con sus medidas específicas y productos entregables, requerirá un sistema de seguimiento que garantice el logro de resultados y la puesta en marcha de medidas correctivas oportunas, de ser necesario”.

Capacidad del personal sanitario con respecto al acceso a los medicamentos y vacunas

“Esta área de actividad está en consonancia con la Estrategia mundial OMS de recursos humanos para la salud: Personal sanitario 2030, y consiste en medidas transversales que permean todas las áreas de la hoja de ruta. Los objetivos relativos al perfeccionamiento del personal farmacéutico de la Federación Internacional Farmacéutica, elaborados en consonancia con la Estrategia mundial de la OMS, ofrecen orientaciones detalladas y específicas para el personal farmacéutico, en particular en lo que respecta al modo de enfocar la oferta de personal y su fidelización, las condiciones de trabajo, la remuneración, la capacitación y los medios para impartir formación, así como datos exhaustivos y pruebas científicas para fundamentar la planificación de la fuerza laboral”.

Conclusión

Garantizar el acceso universal a medicamentos y vacunas seguros, eficaces y de calidad no ha sido la prioridad de nuestros gobernantes. Pero esto debe cambiar y convertirse en una de las principales prioridades de las próximas autoridades a la hora de iniciar la transformación del sistema público de salud.

La OMS nos ofrece una «hoja de ruta» que define las medidas y los productos entregables correspondientes a diez áreas estratégicas de actividad para garantizar este acceso. Para operativizar esta cooperación contamos con la Representación local de la OPS/OMS y el Sistema de Naciones Unidas.

Para poder aprovechar plenamente esta «hoja de ruta» y la cooperación disponible, antes deberemos fortalecer nuestra institucionalidad, blindando nuestro sistema de salud (y el farmacéutico) contra la gestión ineficaz, el clientelismo político, la corrupción, despilfarro, fraude y abuso.

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