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Respeta mis canas: aprovecha la sabiduría de los mayores¡Respeta las canas y aprovecha la sabiduría de los mayores! Era un consejo que con frecuencia nos recordaban nuestros padres y abuelos. Pero últimamente en este nuestro Panamá del juega vivo, la arrogancia y la superficialidad; parece haberse perdido el respeto por las canas como parecen demostrarlo las penurias que pasan a diario las personas de la tercera edad, las cuales son objeto de menosprecio, agresiones verbales, falta de cordialidad, consideración y respeto solo lucir una cabellera blanca. En ese contexto comparto con ustedes en esta entrega, noticias relevantes de nuestro territorio y del nivel internacional, las cuales ponen de relieve la difícil realidad que padecen muchos de nuestros abuelos y padres. Juzguen ustedes y tratemos de revertir esta situación y aprovechar la sabiduría de nuestras personas mayores para que ayuden con sus consejos a que nuestros jóvenes lleguen a viejos…

Antes un recordatorio sobre la población de adultos mayores

De acuerdo a las NNUU Día sobre la tercera edad: “la composición de la población mundial ha cambiado de manera espectacular en los últimos decenios. Entre 1950 y 2010, la esperanza de vida en todo el mundo ha aumentado de los 46 a los 68 años, y está previsto que aumente hasta los 81 años para fines del siglo. Cabe señalar que, en la actualidad, en la franja de edad de las personas de 60 años o más, el número de mujeres superan el de hombres en unos 66 millones. Entre las personas con 80 años de edad o más, el número de mujeres prácticamente duplica el de hombres, y entre las personas centenarias, hay entre cuatro y cinco veces más mujeres que hombres. En la actualidad, casi 700 millones de personas son mayores de 60 años. Para 2050, las personas de 60 años o más serán 2000 millones, esto es, más del 20% de la población mundial. Por primera vez en la historia de la humanidad, en 2050 en el mundo habrá más personas mayores de 60 años que niños”

Por nuestra parte, de acuerdo a la publicación del INEC “Panamá en cifras”, la población de 65 y más años de edad representará el 12% del total en el 2017 y va en aumento, con un ligero predominio de las abuelas (53%) sobre los abuelos (47%), lo cual es muy bueno, porque ellas son las depositarias de los valores y principios que necesitamos recuperar. La misma publicación estima que cada cinco años la población de personas mayores de 60 años aumenta en un 15%, y que para 2050 el país contará con casi 1.4 millones de ciudadanos mayores de 60 años. ¡El 24% de la población total! 

El maltrato a los adultos mayores

En Panamá, de acuerdo a muchos expertos: “…vivimos en una sociedad que descalifica a los ancianos…tan pronto la persona cruza la barrera de la jubilación, de manera casi inmediata, se les va restando protagonismo y participación, en los espacios de actividad que en otrora se desempeñaban, inclusive dentro de los grupos más próximos e íntimos, como la familia, pierde esta persona el estatus y el liderazgo del cual gozaba…

A nivel internacional, la Organización Mundial de la Salud nos informa que “el maltrato de las personas mayores es un problema importante de salud pública. Aunque hay poca información sobre el alcance del maltrato en la población de edad avanzada, especialmente en los países en desarrollo, se calcula que 1 de cada 10 personas mayores sufren malos tratos por mes. Probablemente la cifra esté subestimada, puesto que solo se notifica 1 de cada 24 casos de maltrato a personas mayores, en parte porque los afectados suelen tener miedo de informar a sus familiares y amigos o a las autoridades“. Aunque los datos rigurosos son escasos, la información mundial disponible nos indica que el maltrato mas frecuente es el abuso económico, seguido del maltrato físico, la desatención, el maltrato físico  y el abuso sexual.

Intervenciones recomendables

La OMS también nos señala como recomendables las siguientes intervenciones para prevenir el maltrato de las personas mayores, adoptar medidas para combatirlo y mitigar sus consecuencias:

  • campañas de sensibilización para el público y los profesionales;
  • detección (de posibles víctimas y agresores);
  • programas intergeneracionales en las escuelas;
  • intervenciones de apoyo a los cuidadores (por ejemplo, gestión del estrés, asistencia de relevo);
  • políticas sobre la atención en residencias para definir y mejorar el nivel de la atención;
  • formación sobre la demencia dirigida a los cuidadores.

Entre los esfuerzos por responder al maltrato e impedir que se repita se incluyen las siguientes intervenciones:

  • notificación obligatoria del maltrato a las autoridades;
  • grupos de autoayuda;
  • casas refugio y centros de acogida de emergencia;
  • programas de ayuda psicológica dirigidos a las personas que infligen malos tratos;
  • teléfonos de asistencia que proporcionen información y derivación;
  • intervenciones de apoyo a los cuidadores.

La multisectorialidad y la colaboración interdisciplinaria pueden contribuir a reducir el maltrato a las personas mayores:

  • el sector de servicios sociales (mediante la prestación de apoyo jurídico, financiero y domiciliario);
  • el sector de la educación (mediante campañas de sensibilización y educación del público);
  • el sector de la salud (mediante la detección y el tratamiento de las víctimas por el personal de atención primaria de salud).

Finalmente subraya que: “a nivel mundial, se sabe poco sobre el maltrato de las personas mayores y sobre su prevención, especialmente en los países en desarrollo. La magnitud y naturaleza del problema apenas empieza a perfilarse, muchos factores de riesgo siguen poniéndose en entredicho, y las consecuencias y los datos sobre lo que funciona para prevenir el maltrato de las personas mayores son limitados“.

En Panamá el año pasado el Ejecutivo sancionó y promulgó la Ley que establece la normativa para la protección integral de los derechos de las personas adultas mayores, así como la creación del Instituto Nacional del Adulto Mayor. La ley recupera los derechos de las personas adultas mayores, de especial importancia me pareció que “se priorizará la atención y permanencia de las personas adultas mayores en sus residencias y rodeadas de sus familiares, respecto a su colocación en instituciones de protección de las personas adultas mayores”.

Conclusiones

A final no me queda otra que insistir en la necesidad vital de aprovechar el talento de las personas mayores y no descalificarlas solo por su edad y canas. Recordemos que el año pasado celebramos con optimismo y esperanzas el Día Internacional de las Personas de Edad, el cual tuvo como lema “Entrando en el futuro: Aprovechar el talento, la contribución y la participación de los mayores”. En ese momento nos comprometimos con la “la necesidad de posibilitar y aumentar la contribución de las personas mayores en sus familias, comunidades y sociedades, a través de vías efectivas que garanticen su participación, teniendo en cuenta sus derechos y preferencias. También alude al vínculo que existe entre aprovechar el talento y la contribución de esta generación para el logro de la Agenda 2030 y el Plan de Acción de Madrid, que en este momento lleva a cabo su tercera revisión”.

Los panameños tenemos que echar abajo los estereotipos y comenzar a valorar y respetar, en serio a todas las personas mayores, no solo a nuestros familiares. Debemos comenzar en nuestras casas, enseñando a nuestros hijos y nietos los valores y principios necesarios para ser hombres y mujeres de bien. Abramos los espacios para que las personas mayores puedan participar plenamente y en iguales condiciones que los jóvenes, en actividades sociales, políticas, económicas, culturales, espirituales, cívicas y de muchos otros tipos.

Respetemos las canas y acabemos con esa marginación estructural, que las considera como menos vigorosas y menos útiles. Las personas mayores no son necesariamente frágiles, «anticuadas», incapacitadas para el trabajo, débiles, de reacciones lentas, discapacitadas o de plano incapaces. Este prejuicio separa a la sociedad en jóvenes y viejos. Y se pierde la sociedad del valioso aporte de los mayores para ayudar a nuestros hijos y nietos a llegar a nuestra edad con la suficiente sabiduría y fortaleza para acompañar a su vez a las juventudes del futuro…

 

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