Panameños con discapacidad: ¡hagamos que cuenten!

Panameños con discapacidad: hagamos que cuentenComparto con ustedes los elementos centrales del artículo publicado en la Prensa bajo el título “No dejemos a nadie atrás” en el cual denuncio que este gobierno no ha demostrado voluntad política de atender las necesidades de más de medio millón de panameños con discapacidad, limitándose a dejarlos atrás, incumpliendo sus compromisos con nuestros compatriotas y sus familias. Baso mi denuncia en la afirmación de personeros de la administración quienes han manifestado públicamente no tener dinero para realizar la encuesta de discapacidad, haciendo por tanto invisibles a las personas que padecen alguna discapacidad. ¿Será que no son prioridad para este gobierno esos panameños? Es difícil decir que si lo son, pues se necesitan 2.5 millones de balboas para la encuesta, y esa, si hay voluntad política, es una suma accesible en un país que se precia de tener una economía robusta, donde además coexiste la corrupción e impunidad que propicia, como es conocido, la malversación de sumas enormes de dinero, estimadas entre el 3-4% de nuestro PIB todos los años. Pero vayamos al contenido del artículo, complementado al final con recomendaciones importantes para el Ejecutivo.

Antecedentes nacionales

Recordemos que la encuesta anterior data de hace 12 años y en ese entonces se identificaron cerca de 400,000 panameños con discapacidad. A pesar de esa realidad, los voceros de la Secretaría Nacional de Discapacidad manifiestan que “se ha avanzado en el proceso metodológico para aplicar la medición, pero no se ha podido llevarla a cabo porque carecen del presupuesto y serán las próximas autoridades las que hagan el estudio”. ¿Cómo es posible? Por su parte la Fundación Inclusión Panamá denunció que “el estudio no se hace por falta de voluntad política, como lo refleja el hecho de que el Presidente de la República solo ha asistido a un Consejo Nacional de Discapacidad, el cual fue celebrado en 2015, y eso fue por insistencia de varios sectores…” Y eso a pesar de que en Panamá tenemos leyes y decretos vinculados a la protección de los derechos humanos de las personas con discapacidad y sus familias, siendo la más reciente la Ley 15 del 31 de mayo de 2016. Pero en muchos casos el cumplimiento de la Ley no ha sido la norma.

Información Internacional

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, se estima que el 15% de la población, alrededor de mil millones de personas en todo el mundo, vive con una discapacidad. Si aplicamos estos porcentajes a Panamá estimamos que tenemos cerca de 600,000 panameños con discapacidad y es muy probable que esos panameños y panameñas sean objeto de estigma y discriminación, enfrenten barreras para la inclusión en todos los aspectos de la vida: educación, empleo, vida social y política y salud.

Por su parte Naciones Unidas nos recuerda que las personas con discapacidad son la «minoría más amplia del mundo», suelen tener menos oportunidades económicas, peor acceso a la educación y tasas de pobreza más altas. Eso se debe principalmente a la falta de servicios que les puedan facilitar la vida (como acceso a la información o al transporte) y porque tienen menos recursos para defender sus derechos. A estos obstáculos cotidianos se suman la discriminación social y la falta de legislación adecuada para proteger a los discapacitados. Agrega Naciones Unidas que está ampliamente demostrado que, una vez eliminados los obstáculos a la integración de las personas discapacitadas, estas pueden participar activa y productivamente a la vida social y económica de sus comunidades. Por ello es necesario eliminar las barreras de la asimilación de los discapacitados a la sociedad.

Tres antecedentes de cumplimiento obligatorio para ayudar a los panameños con discapacidad

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), aprobada por las Naciones Unidas en 2006, pretende “promover, proteger y ase­gurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”. La CDPD se hace eco de un cambio impor­tante en la comprensión de la discapacidad y en las respuestas mundiales a este problema.

El Plan de acción mundial de la OMS sobre discapacidad 2014-2021, ratificado por los ministros de salud de todo el mundo, entre ellos el de Panamá, durante la 67ª Asamblea Mundial de la Salud. El Plan de acción dará un impulso considerable a los esfuerzos de los gobiernos por mejorar la calidad de vida de mil millones de personas con discapacidad de todo el mundo. Tiene tres objetivos:

  • mejorar la obtención de datos pertinentes e internacionalmente comparables sobre discapacidad y potenciar la investigación sobre la discapacidad y los servicios conexos.
  • eliminar obstáculos y mejorar el acceso a los servicios y programas de salud;
  • reforzar y ampliar los servicios de rehabilitación, habilitación, tecnología auxiliar, asistencia y apoyo, así como la rehabilitación de ámbito comunitario;

El Informe mundial sobre la discapacidad reúne la mejor información dis­ponible sobre la discapacidad con el fin de mejorar la vida de las personas con discapacidad y facilitar la aplicación de la CDPD. Su propósito es:

  • ofrecer a los gobiernos y la sociedad civil un análisis exhaustivo de la impor­tancia de la discapacidad y de las respuestas proporcionadas, basado en las mejores pruebas disponibles, y
  • recomendar la adopción de medidas de alcance nacional e internacional.

El Informe Mundial identifica como uno de los principales obstáculos para atender las necesidades de las personas con discapacidad es la “falta de datos rigurosos y comparables sobre la discapacidad y la falta de pruebas objetivas sobre los programas que fun­cionan, dificultan la comprensión e impiden que se adopten medidas” En ese sentido recomienda fuertemente “conocer el número de personas con discapacidad y sus circunstancias mejora los esfuerzos para eliminar obstáculos discapacitantes y proporcio­nar servicios que permitan la participación de las personas con discapacidad”. Sobre las encuestas, que es el tema que nos convoca, el informe dice así: “Las encuestas específicas sobre discapacidad ayudan a obte­ner información más exhaustiva sobre las características de la discapacidad, como la prevalencia, los problemas de salud asociados a la discapacidad, el uso y necesidad de servicios, la calidad de vida, las oportunidades y las necesidades de rehabilitación.

Invito a la lectura completa y cumplimiento de las recomendaciones para eliminar los obstáculos que impiden “hacer visibles y apoyar a todos los panameños con discapacidad”.

Acerca de jorgeprosperi

Hola amigos: Tengo 67 años, soy de nacionalidad panameña, casado, con cuatro hijos. Recibí mi título de doctor en Medicina en la Universidad Nacional de Panamá, me especialicé en Pediatría en el Hospital del Niño de Panamá, luego obtuve una Maestría en Salud Pública con especialización en organización, planificación y administración de servicios de salud en la Universidad Nacional de Panamá. Realicé estudios de postgrado en gestión de sistemas y servicios de salud en la Escuela Andaluza de Salud Pública. De 1979 al 1991 desempeñé diversos cargos de dirección y coordinación en el sistema nacional de salud de Panamá, entre ellos la Dirección Médica del Hospital del Niño y la Dirección General de Salud. A partir de agosto del 1992 inicié mi carrera en la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud en el Área de Políticas, Sistemas y Servicios de Salud, brindando cooperación técnica en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Venezuela y Ecuador. Posteriormente fui Representante de la OPS/OMS en Ecuador, en Nicaragua y me jubilé el 30 de noviembre de 2014, siendo el Representante de OPS en Costa Rica. Al terminar mi carrera profesional en la Organización Panamericana de la Salud, vuelvo a Panamá con la obligación personal, ética y moral de compartir conocimientos y experiencias atesoradas en estos años. Espero no defraudarlos y que mis aportes tengan valor agregado...
Esta entrada fue publicada en Cobertura Universal de Salud, Desarrollo humano con equidad, Determinantes Sociales de la Salud y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario