Agenda Urbana de Panamá

Ahenda urgana para Panamá SaludableComparto con ustedes los compromisos que para la agenda urbana de Panamá representan los contenidos de los acuerdos alcanzados hace un año, en ocasión de la Conferencia de Habitat III realizada en Quito, donde las autoridades participantes se comprometieran en adoptar la Nueva Agenda Urbana. Es de justicia subrayar previamente que unos meses antes de la Conferencia, la Alcaldía de Panamá había presentado a la ciudad el Plan de Acción para el Área Metropolitana, titulado “Panamá Metropolitana: Sostenible, Humana y Global”. De los avances del Plan me ocuparé en la próxima publicación, por ahora destaco que el Gobierno Municipal ha contado con suficientes recursos presupuestarios y humanos para el desarrollo de sus tres líneas estratégicas son absolutamente coherentes para abordar nuestra problemática (1) Movilidad y Transporte, Desigualdad Urbana y Uso del Suelo, y Vulnerabilidad a Desastres Naturales.; (2) Agua, Saneamiento y Drenaje, y Gestión de Residuos Sólidos; y (3) Modernización de la gestión municipal.

Antes de compartir con ustedes los compromisos adquiridos en la Conferencia, conviene tener presente para recuperar el protagonismo que debe tener la ciudadanía, el Manifiesto del Foro Habitat Alternativo, en especial cuando nos recuerda que: “hoy los poderes económicos hacen la política urbana, y los políticos –y los gobiernos– se ponen al servicio de la economía. En ese marco, la Declaración de Quito encubre que los problemas y conflictos de la ciudad del siglo XXI tienen causas y agentes responsables concretos. Se plantea una Nueva Agenda Urbana (NAU) complaciente, que separa los procesos urbanos del modelo de la ciudad que está detrás. No se sitúa el abordaje del futuro de las ciudades desde una crítica al capitalismo en su fase actual: mercantilización, comodificación, financiarización…”.

En todo caso la Nueva Agenda Urbana es una propuesta estratégica orientada a la acción que busca un cambio de paradigma que orienta políticas, programas y proyectos, y traza una senda para el desarrollo urbano sostenible. Establece “un ideal común para lograr un futuro mejor y más sostenible, en el que todas las personas gocen de igualdad de derechos y de acceso a los beneficios y oportunidades que las ciudades pueden ofrecer, y en el que la comunidad internacional reconsidere los sistemas urbanos y la forma física de nuestros espacios urbanos como un medio para lograrlo” (Naciones Unidas, 2016a). Así que vayamos sin más preámbulos a los “principios y compromisos” adquiridos en esta Conferencia de NNUU para el desarrollo de ciudades y asentamientos humanos durante los próximos 20 años. Lo cual implica que su desarrollo como agenda urbana para Panamá debe trascender la gestión de las actuales autoridades.

  1. No dejar a nadie atrás, lo que supone poner fin a la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la erradicación de la extrema pobreza; garantizar la igualdad de derechos y oportunidades, la diversidad socioeconómica y cultural y la integración en el espacio urbano; mejorar la habitabilidad, la educación, la seguridad alimentaria y la nutrición, la salud y el bienestar; promover la seguridad y la eliminación de la discriminación y todas las formas de violencia; garantizar la participación pública aumentando el acceso seguro y equitativo para todos; y facilitar el acceso equitativo para todos a la infraestructura física y social y los servicios básicos, así como a una vivienda adecuada y asequible;
  2. Asegurar el desarrollo de economías urbanas sostenibles e inclusivas, aprovechando los beneficios que se derivan de la aglomeración resultante de una urbanización planificada, incluida la alta productividad, la competitividad y la innovación, lo que supone fomentar el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos; garantizar la creación de empleos decentes y el acceso equitativo para todos a las oportunidades y los recursos económicos y productivos; impedir la especulación de los terrenos; promover la tenencia segura de la tierra y gestionar la contracción de las zonas urbanas, cuando proceda;
  3. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, promoviendo el uso de la energía no contaminante y el uso sostenible de la tierra y los recursos en el desarrollo urbano; protegiendo los ecosistemas y la diversidad biológica, entre otras cosas alentando la adopción de estilos de vida saludables en armonía con la naturaleza; alentando modalidades de consumo y producción sostenibles; fortaleciendo la resiliencia urbana; reduciendo los riesgos de desastre; y mitigando el cambio climático y poniendo en práctica medidas de adaptación a este.

Además las autoridades presentes se comprometieron a trabajar en pro de un cambio de paradigma urbano hacia la adopción de una Nueva Agenda Urbana que:

  1. Reorientará la manera de planificar, financiar, desarrollar, dirigir y gestionar las ciudades y los asentamientos humanos, reconociendo que el desarrollo urbano y territorial sostenible es un elemento indispensable para alcanzar el desarrollo sostenible y la prosperidad para todos;
  2. Reconocerá la función rectora de los gobiernos nacionales, según proceda, en la definición y aplicación de políticas urbanas inclusivas y eficaces y leyes para el desarrollo urbano sostenible, así como las contribuciones igualmente importantes de los gobiernos subnacionales y locales, de la sociedad civil y otros interesados pertinentes, de manera transparente y responsable;
  3. Adoptará enfoques de desarrollo urbano y territorial sostenibles e integrados, centrados en las personas, que tengan en cuenta la edad y el género, mediante la aplicación de políticas, la formulación de estrategias, la creación de capacidad y la adopción de medidas a todos los niveles, sobre la base de factores impulsores del cambio fundamentales.

En fin, nuestras autoridades tienen un plan de trabajo, un referente internacional, el presupuesto para ejecutarlo, el apoyo político del gobierno y las esperanzas de un pueblo, al cual se deben, y que ya empieza a cansarse. No hay excusas, tienen dos años para demostrar la buena utilización de los recursos y los cambios necesarios que esperamos. Amanecerá y veremos…

Acerca de jorgeprosperi

Hola amigos:
Tengo 67 años, soy de nacionalidad panameña, casado, con cuatro hijos. Recibí mi título de doctor en Medicina en la Universidad Nacional de Panamá, me especialicé en Pediatría en el Hospital del Niño de Panamá, luego obtuve una Maestría en Salud Pública con especialización en organización, planificación y administración de servicios de salud en la Universidad Nacional de Panamá. Realicé estudios de postgrado en gestión de sistemas y servicios de salud en la Escuela Andaluza de Salud Pública.

De 1979 al 1991 desempeñé diversos cargos de dirección y coordinación en el sistema nacional de salud de Panamá, entre ellos la Dirección Médica del Hospital del Niño y la Dirección General de Salud. A partir de agosto del 1992 inicié mi carrera en la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud en el Área de Políticas, Sistemas y Servicios de Salud, brindando cooperación técnica en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Venezuela y Ecuador. Posteriormente fui Representante de la OPS/OMS en Ecuador, en Nicaragua y me jubilé el 30 de noviembre de 2014, siendo el Representante de OPS en Costa Rica.

Al terminar mi carrera profesional en la Organización Panamericana de la Salud, vuelvo a Panamá con la obligación personal, ética y moral de compartir conocimientos y experiencias atesoradas en estos años. Espero no defraudarlos y que mis aportes tengan valor agregado…

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