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De acuerdo a la última Encuesta de Opinión Pública llevada a cabo por la firma Dichter & Neira: “Entrados al cuarto año de la actual administración, a menos de dos años de las elecciones, la ilusión termina de desvanecerse. Los sueños ya no caben. La percepción consolidada termina convirtiéndose en realidad. El pasado se impone al presente y las bienintencionadas promesas a futuro, las arrastra el viento, sin dejar rastro, ni impacto. La desilusión y sensación de pérdida se implanta. A más oportunidades perdidas, mayor la desilusión. Los resultados de esta investigación, indican que, a pesar del crecimiento económico y la expansión del Canal de Panamá, lo político se percibe anda al garete. Dicho en otras palabras, porque lo económico anda bien, lo político se siente aún peor. Se percibe que cuando hay de donde repartir, la corrupción encuentra su momento más propicio para aparecer…”

Encuesta DyN julio 2017Para mayor tristeza, nuestro Sector Salud es parte de esta debacle administrativa, colocándose cada día más lejana la anhelada meta de “alcanzar la Cobertura Universal de Salud” honrando nuestro compromiso de país y otra promesa de campaña también incumplida. Hoy veo con desconsuelo que la situación de nuestro Sistema Nacional de Salud no ha variado en los últimos años, de hecho puede haberse deteriorado; que son frecuentes las denuncias de la población y de los gremios de la salud; y lo peor, que nuestras autoridades no dan respuesta a este descontento y parecen tener “otra” agenda, diferente de la población que los eligió…

Aunque la Mesa de Diálogo Nacional para la Transformación del Sistema de Salud Pública, produjo y entregó al Presidente el documento “Lineamientos propuestos para la Mejora y Fortalecimiento del Sistema Nacional Público de Salud integral, en el marco de una Política de estado”; no se han iniciado las transformaciones allí recomendadas para resolver los problemas relevantes que existen e informados al Ejecutivo, como: “la falta de acceso a los servicios de salud con equidad, la carencia de recursos humanos, de insumos sanitarios y medicamentos, la falta de coordinación institucional intra y extra sectorial, la carencia de infraestructuras óptimas, la falta de sistemas adecuados de información técnica y sistemas financieros que sustenten los procesos de planificación para los modelos de gestión y provisión de servicios integrales, etc… Todo esto conduce, a un modelo de servicios de salud con una visión centrada en la enfermedad, deshumanizado, separándose del concepto de integralidad, que beneficie verdaderamente a la población…”

Así las cosas, me pregunto: ¿qué es lo que pasa?, ¿privan los intereses partidistas, económicos y sociales sobre los de la Patria?, ¿no es una prioridad este tema? Aquí todos sabemos que es lo que hay que hacer: en lo político, en lo estratégico y en lo técnico. Por ello le pido respetuosamente a nuestro Presidente que cumpla con sus promesas de campaña, apuntalando de forma real y efectiva el inicio de la transformación para la “Mejora y Fortalecimiento del Sistema Nacional Público de Salud integral” en su agenda política.

Bríndele el soporte político, estratégico, técnico y financiero a las autoridades del Sector Salud Público Nacional, instándolos a aprovechar al máximo la propuesta que le entregara al Ejecutivo la Mesa de Diálogo por la Mejora y Fortalecimiento del Sistema de Salud Integral. Allí están claramente identificados los problemas relevantes que existen en el sistema de salud. Se definen dos ejes de trabajo, que son: el eje intersectorial para el abordaje de los determinantes de la salud y el eje institucional para todos los elementos priorizados del sistema institucional, el cual actualmente, soporta todos los problemas de la oferta de la provisión de servicios que están afectando a la población demandante. Se formulan lineamientos para la interrelación y el desarrollo de ambos ejes, dentro de un solo modelo de gestión y provisión de servicios integrales, que se espera implementar por etapas, para ir cambiando progresivamente el rumbo actual de nuestro sistema, hasta lograr finalmente el Sistema Nacional Público de Salud que beneficie a la población.

¿Qué espera?, aparte la desconfianza, elimine la injerencia de los intereses políticos, económicos y gremiales. Promueva una gestión “tecno-política” pero estratégica, efectiva, transparente y enfocada en la equidad. Tiene dos años para iniciar las transformaciones concretas que le permitan al gobierno que inicie en 2019 avanzar hacia la Cobertura Universal de Salud.

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