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030066-la-confusion-des-sentimentsPreocupado por las frecuentes noticias sobre los embarazos en las adolescentes, la Ley 61, las discutidas Guías de sexualidad del MEDUCA, los que están a favor, los que están en contra, la falta de consenso, etc…; opté por dedicar esta publicación a tan delicado tema. Espero con ella contribuir a la discusión y llenar vuestras expectativas.

Eso sí, manifiesto de entrada que estoy a favor de la aprobación inmediata de la Ley 61, pues cada día que pasa aumentan las posibilidades de embarazo y sufrimiento para nuestras adolescentes. ¡Ya basta de demoras, busquemos el consenso necesario por favor!

Para calentar el debate pongo de relieve que el objetivo urgente del mismo es poner en marcha el programa de educación sexual que necesitan nuestros adolescentes para ejercer con información suficiente sus derechos (y deberes) sexuales y reproductivos. Recordemos que de acuerdo a la OMSLa salud sexual…requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia…”

En este contexto, el primer paso que tenemos que dar como sociedad, es “aceptar que nuestros adolescentes y jóvenes desean y pueden ser sexualmente activos y estamos obligados a ofrecerles los medios educativos y asistenciales para que puedan vivir su sexualidad sin riesgo… No debemos optar por suprimir libertades, la sociedad debe ofrecer herramientas a la población adolescente y juvenil para que sepa manejarse con éxito en este mundo de libertades…

Para que esto sea posible, hay que comenzar educando a padres, maestros, profesores y a toda la sociedad. Pero sobre todo, estar dispuestos a abrirnos al debate respetuoso, saliendo de las trincheras ideológicas, religiosas, políticas y “ponernos en los zapatos” de los y las adolescentes… Recordemos que de acuerdo a nuestro Ministerio de Educación “La Educación de la Sexualidad es un derecho de los niños, niñas y adolescentes de Panamá, y una responsabilidad compartida del Estado, la escuela, la familia y toda la sociedad en su conjunto

Antes de compartir con ustedes algunas fuentes bibliográficas que considero “referentes” necesarios para desarrollar nuestro programa de educación sexual, intentaré poner de relieve algunos datos sobre las consecuencias del ejercicio desinformado de la sexualidad. Para ello me valdré de la información de nuestro IV Informe sobre el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM.

Fecundidad en adolescentes para blogComo vemos en la gráfica, la tasa de fecundidad entre las adolescentes va en franco ascenso. De acuerdo al MINSA, durante los cinco primeros meses del año, un total de 4 mil 880 de niñas y adolescentes entre 10 y 19 años de edad se ha reportado en estado de gravidez, ¡a razón de 32 jóvenes embarazadas por día!

El embarazo adolescente es una causa recurrente en la reproducción y feminización del círculo de la pobreza, ya que las madres adolescentes pueden ser rechazadas por su propia familia y con frecuencia no terminan sus estudios o carecen de posibilidades de acceder a capacitación que les permita ingresar en condiciones adecuadas al mercado de trabajo”.

“Uno de los principales riesgos para la salud sexual y reproductiva de las adolescentes es el inicio sexual no planeado, involuntario o desprotegido, que conlleva la exposición a embarazos no deseados o no planeados y en condiciones de riesgo. El inicio sexual en estas circunstancias implica, además, el riesgo de contagio con infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH /SIDA”.

Defunciones maternas por edad para blogPor otro lado, como se evidencia en la gráfica, las probabilidades de que las adolescentes de entre 15 y 19 años mueran debido al embarazo o el parto son reales. “…además, la trayectoria de vida de las madres adolescentes está cargada de situaciones que vulneran sus derechos; en muchos casos son apartadas y discriminadas en sus lugares de estudio; se insertan en el mercado de trabajo en condiciones precarias; los comportamientos tradicionales de unión y embarazo temprano reducen las posibilidades de movilidad social; además, la recurrente ausencia de la pareja masculina, que suele ser otro joven igualmente desprotegido que elude la responsabilidad paterna, agrava e incide directamente en la situación de pobreza de las madres adolescentes y sus hijas o hijos…”

En relación al VIH/SIDA, de acuerdo al Informe nacional sobre los progresos realizados en el país; de las 7,474 personas en estado de infección asintomática por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), durante el período entre 2001-2012, 496 (6.6%) correspondieron a adolescentes. De ellos 349 eran mujeres y 147 hombres.

Prevalencia de VIH para blogDe acuerdo al IV Informe sobre el cumplimiento de los ODM, la información indica que los casos de VIH en la población de 15 a 24 años se han incrementado cada año y que hasta el año 2009 había más casos de VIH en mujeres que en hombres. El Programa Nacional de ITS/VIH/SIDA señala que la prevalencia para los hombres de 15 a 24 años es 0.4%, en mujeres embarazadas 0.3% y en adolescentes embarazadas 0.4%.

Ahora sí, entremos de lleno al tema de la educación sexual para transformar vidas… Huelga comentar que recomiendo con respeto la lectura plena de las referencias. Eso sí, enfatizo que son referencias, nunca recetas. Pero nos ayudarán a participar con conocimiento de causa y valor agregado…

De acuerdo a la Agenda E2030 de la UNESCO

“La educación está en el centro de la agenda de desarrollo sostenible y es esencial para el éxito de todas estas metas. La nueva agenda de educación resumida en el Objetivo Cuatro es holística, ambiciosa, deseable y universal, y está inspirada por una visión de que la educación transforma las vidas de las personas, las comunidades y las sociedades. La agenda atiende los temas no resueltos de los objetivos de la Educación para Todos (EPT) y los ODM relacionados con la educación, al tiempo que aborda de manera efectiva los actuales y futuros desafíos de la educación a nivel mundial y nacional. Está basada en los derechos y está inspirada en una visión humanista de la educación y el desarrollo, con base en los principios de la dignidad humana, los derechos igualitarios, la justicia social, la paz, la diversidad cultural y la responsabilidad compartida…”

En ese contexto ONUSIDA, UNFPA, UNICEF y OMS, emitieron las “Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación en Sexualidad” Un enfoque basado en evidencia orientado a escuelas, docentes y educadores de la salud.

El documento da respuesta a la pregunta central que nos ocupa: ¿Qué es la educación en sexualidad y por qué es importante?, y se basa en los siguientes supuestos:

  • La sexualidad es un aspecto fundamental de la vida humana, con dimensiones físicas, sicológicas, espirituales, sociales, económicas, políticas y culturales.
  • No es posible entender la sexualidad sin referencia al género.
  • La diversidad es una característica fundamental de la sexualidad.
  • Las normas que rigen el comportamiento sexual varían drásticamente entre y dentro de las culturas. Ciertos comportamientos se consideran aceptables y deseables mientras que otros se consideran inaceptables. Esto no significa que estos comportamientos no ocurran o que deberían ser excluidos del debate en el contexto de la educación en sexualidad.

Así mismo señala que un programa efectivo debería tener la capacidad de:

  • reducir la información incorrecta;
  • aumentar el conocimiento y manejo de información correcta;
  • clarificar y consolidar valores y actitudes positivas;
  • fortalecer las competencias necesarias para tomar decisiones fundamentadas y la capacidad de actuar en función de ellas;
  • mejorar las percepciones acerca de los grupos de pares y las normas sociales; y
  • aumentar y mejorar la comunicación con padres, madres y otros adultos de confianza.

El documento comparte además una clara orientación sobre ¿Cuáles son las metas de la educación en sexualidad?

Más recientemente UNFPA nos ofrece información valiosa sobre ¿Qué es la educación sexual integral?, y nos dice que es aquella que:

“…permite a los jóvenes tomar decisiones fundamentadas sobre su sexualidad. Se imparte a lo largo de varios años, incorporando información adecuada a la edad en consonancia con las capacidades cambiantes de los jóvenes. Incluye información científicamente precisa sobre desarrollo humano, anatomía y embarazo y se basa en un plan de estudios. Asimismo, incluye información sobre anticoncepción e infecciones de transmisión sexual (ITS), entre ellas el VIH. Y va más allá de la información para fomentar la confianza y la mejora de las dotes de comunicación. Los planes de estudios deben abordar también las cuestiones sociales que rodean a la sexualidad y la reproducción, entre ellas las normas culturales, la vida familiar y las relaciones interpersonales. Las cuestiones de derechos humanos, la igualdad entre los géneros y los papeles asignados a cada género deben integrarse en todos los aspectos de estas charlas, lo que incluye la protección, el cumplimiento y el empoderamiento en materia de derechos humanos; la repercusión de la discriminación por razón de género; la importancia de la igualdad y la perspectiva de género; y las ideas que subyacen a los papeles asignados a cada género. También se discutirán los abusos sexuales, la violencia de género y otras prácticas nocivas. En conjunto, toda esta información dota a los jóvenes de la preparación necesaria para asumir la responsabilidad de su propio comportamiento y respetar los derechos de los otros…”

También UNFPA nos ofrece el excelente documento titulado: “La evaluación de los programas de educación integral para la sexualidad: Un enfoque en resultados de principios de género y empoderamiento

Este informe es el resultado del Encuentro de Expertos en Evaluación de la Educación Integral para la Sexualidad, que reunió a socios, profesionales, investigadores y defensores de todo el mundo para discutir el estado actual del monitoreo y evaluación de los programas de educación integral para la sexualidad. Celebrado en octubre de 2014 en la sede del UNFPA en Nueva York, el encuentro tuvo como objetivo lograr un consenso sobre un marco para la evaluación que identifique los indicadores y variables de un enfoque de la educación integral para la sexualidad.

Finalmente, les ruego no olvidarse de leer y analizar a conciencia los contenidos de nuestra Ley 61, cuyo objeto es “establecer las bases normativas generales para el reconocimiento, la garantía, la protección y atención de la salud sexual y la salud reproductiva con énfasis en la formación integral de la persona, respetando su dignidad, sus derechos, su edad, su conciencia, su cultura y los valores que la caracterizan, en concordancia con la Constitución Política, las leyes de la República de Panamá y los Convenios Internacionales…” Tampoco nos olvidemos de conocer a fondo las “Guías de Educación de la Sexualidad para Docentes de Educación…”

Saludos fraternos,

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