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a55Casi todo el mundo en Panamá sabe que nuestra CSS está atravesando una tremenda crisis, lo que se puede constatar a través de videos noticiosos que afirman que la CSS está en “coma”, programas de televisión especiales con expertos en la materia, y el compromiso explícito del Presidente en llamar a un “Diálogo Nacional” para buscar alternativas que permitan estabilizar el Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social.

En ese contexto consideré pertinente compartir con ustedes algunas ideas que, “a mano alzada”, intentaré desarrollar en esta publicación. Eso sí, hago la salvedad, de que la crisis no es solo financiera, y no afecta solo al PIVM, sino que a los demás programas, en especial al que tiene que ver con la atención a la maternidad y la enfermedad, como se puede constatar en las declaraciones de las autoridades, en los principales titulares de nuestros periódicos y en las casi diarias denuncias de la COMENENAL. No omito recordar que sobre este asunto de la gerencia efectiva y la humanización de la atención, he conversado en varias publicaciones previas, por lo que recomiendo echarles un vistazo y tenerlas bien presentes porque, tarde o temprano, la ineficiencia y falta de efectividad en la gestión de nuestros servicios de salud, que ya afecta a la población, puede hacer colapsar el programa de Enfermedad y Maternidad…

Situación financiera PIVMLa pregunta que surge de la gráfica, debe ser la orientadora del “Diálogo”. Es categórica y de urgente respuesta: ¿Cómo cerrar la brecha de financiamiento del PIVM sin perjudicar a los asegurados y a la población? Para ello hay que preguntarse antes: ¿cómo aumentar los ingresos?, y ¿cómo disminuir, o mantener estables los egresos?

Veamos algunas opciones para cada una. Adelanto que todas tienen un tremendo riesgo político para las autoridades, pero si no las abordan ahora, no lo van a hacer más adelante porque estarán pensando en las elecciones. Es ahora o nunca.

Para aumentar los ingresos

Iniciaré señalando que es virtualmente imposible incrementar los ingresos si no se deroga o modifica la Ley 51, y debería ser el primer punto de la agenda del “Diálogo” si queremos conservar y fortalecer el PIVM de la CSS. Y es que son abundantes los argumentos a favor de derogar la Ley 51 y regresar al sistema de seguridad social solidario. De acuerdo al economista Juan Jované; el problema que enfrenta el programa de IVM, es producto de la creación de la Ley 51 del 27 de diciembre de 2005, con lo cual se reformó la CSS, durante el Gobierno del expresidente Martín Torrijos, creándose dos sistemas de pensiones (el antiguo sistema de beneficio definido y cuentas individuales o subsistema mixto).

El exdirector de la CSS, señaló que “el problema es que como nadie más puede entrar al subsistema de beneficios definidos, vamos a tener cada vez menos cotizantes activos y más personas que llegan a la edad de jubilación. Habrá más pensionados que jubilados, y añadió que esta generación, que es la última del sistema de beneficios definidos, no tiene ninguna generación que la respalde, ya que la nueva generación se la llevó el nuevo sistema y sus fondos no se pueden usar para pagar las pensiones de esta última generación’. Al utilizar las reservas financieras existentes del sistema de beneficio definido, para pagar las pensiones de esta última generación, causará que estos recursos se agoten…”

En ese mismo sentido, el sociólogo Marco A. Gandásegui, Hijo, afirma que “…la Ley traspasó las cuotas que iban al programa IVM de la CSS (para pagar las pensiones) a empresas privadas. Por esta razón los asegurados han quedado indefensos y en 2024 el sistema ya no cubrirá a los trabajadores cuando les toque pensionarse. Los gobernantes no quieren tocar el tema, porque los empresarios que especulan con los fondos de los asegurados se están haciendo cada vez más ricos…”

Por otro lado, y debo señalarlo también, abundan los argumentos a favor de afiliarse a una empresa privada. En Colombia, por ejemplo, 12.5 millones de colombianos están afiliados a los fondos privados y 2.03 millones permanecen en el sector público (Colpensiones), cifras que por si solas, hablan a favor del sector privado. Para mayor información, los invito a ver el siguiente video

En todo caso, la experiencia de los colombianos nos dice que “no hay una verdad absoluta sobre la bondad de un régimen sobre el otro”. Siempre será obligatoria la transparencia y efectividad de la Contraloría, y si fuera el caso, de una “Superintendencia Financiera”, que vele por el adecuado manejo de los recursos, las reservas y la información.

Dicho esto me referiré a tres alternativas señaladas frecuentemente como la “solución obvia”. Estas son: aumentar la edad de jubilación, aumentar la cantidad de cuotas, y aumentar las tasas de aportaciones del trabajador y empleador.

La tendencia mundial (países y organizaciones) es que la edad de jubilación sea al cumplir los 65 años, y en ocasiones los 67 años. Esto precisamente por el aumento en la esperanza de vida y por la necesidad de recolectar más fondos para sostener las pensiones. De hecho, la Ley 70 del 2001, nos permite trabajar hasta los 75 años (y lo hacemos). Y por lógica, al aumentar la edad, se aumenta automáticamente la cantidad de cuotas.

El tema de las tasas de las aportaciones es más complejo. Habrá que considerar el tema de la aportación de acuerdo a los beneficiarios, y no nos olvidemos de fortalecer (en cualquier escenario) la “gestión de cobros” y erradicar la morosidad de las instituciones públicas y de las empresas privadas. Pero echemos un vistazo a la información que nos ofrece el sitio “Seguridad Social para todos” sobre el país vecino, y saquemos conclusiones:

Financiamiento COR y PANMe parece inexplicable que el asegurado panameño tenga que pagar más de lo que paga su homólogo tico, y obtener a cambio menores beneficios que aquel. Por lo tanto, le recomiendo respetuosamente a nuestras autoridades, que busquen un convenio de colaboración interinstitucional entre las dos Cajas de Seguro Social, porque los amigos costarricenses pasaron por una crisis similar a la nuestra y la están superando. Es probable que tengan algunas experiencias para compartir con nosotros…

Es altamente complejo y espinoso el asunto de la “tasa de retorno como un factor fundamental para incrementar los fondos”, por lo que no especularé sobre el tema. Pero lo pongo de relieve para que no lo olvidemos en el esperado Diálogo. Además subrayo con preocupación que las inversiones serán llevadas a cabo con nuestras reservas, por lo que es necesario que estemos muy vigilantes de que la gerencia de este proceso sea altamente efectiva, transparente, y no tenga como propósito oculto el beneficiar con nuestro dinero las inversiones de los mismos de siempre…

También se habla de aumentar los aportes del Estado, y en ese sentido, el Ministro de Economía y Finanzas nos ha dicho que para este año se tienen presupuestados $517 millones de aportes de transferencia del Tesoro a la CSS, que incluyen los aportes al fideicomiso del IVM y los aportes para todos los incrementos para las jubilaciones en los últimos años. ‘Todos los años, desde ahora en adelante, el subsidio va a superar los $500 millones’. Es evidente que no es suficiente con esta contribución y en 2019 la institución entrará en déficit de caja.

Previendo que los subsidios van a provenir de los ingresos del canal, la CCIAP manifestó en un comunicado: “no podemos seguir considerando al Canal, el cual es patrimonio inalienable de todos los panameños, como la caja menuda para resolver todos los problemas del país“.

Personalmente apoyo la necesidad histórica de invertir parte de los aportes del Canal de Panamá en el desarrollo integral de toda la población, con equidad y justicia social. Sin embargo, no descartaría de manera tajante su uso para apoyar (al menos inicialmente) la recuperación del PIVM.

Para disminuir o mantener los egresos

Antes de entrarle de lleno al asunto conviene poner de relieve que en nuestro país la esperanza de vida se ubica en 77,60 años y seguirá aumentando, lo que significa que los panameños viviremos mucho más al jubilarnos, por lo tanto siempre habrá más egresos. Entonces, los egresos no pueden disminuirse, a menos que los pensionados y jubilados, dejen la Caja del Seguro Social, lo que parece ser la intención de nuestras autoridades pasadas y actuales. Como lo demuestra que hayan aprobado e impulsado la aplicación de la Ley 51.

En ese sentido el Director de la CSS ha manifestado que “el PIVM, cada año tiene mayor cantidad de jubilados y pensionados, pero no logra el incremento de los cotizantes, creando un problema financiero en el sistema de salud…” Por otro lado, según Juan Jované, “urge un cambio hacia una forma de crecimiento de la generación de empleos, el aumento de la productividad y la presencia de salarios cónsonos con una vida digna para el trabajador…

No obstante, hay cosas que podemos hacer, veamos algunas.

Comencemos por mejorar la eficiencia administrativa de la institución y eliminar la inherencia política, partidista, social, etc…, en la gestión. El modelo actual requiere de una transformación integral, compuesta de acciones concretas, firmes y a largo plazo, que consideren el bienestar general por encima de cualquier costo político. Como nos dice Transparencia Internacional:

“Necesitamos una hoja de ruta, necesitamos transformaciones concretas a corto, mediano y largo plazo…urge un compromiso del Gobierno, de la sociedad civil y de la empresa privada para “encaminar” al país hacia la reducción de la percepción de la impunidad… Panamá está pendiente de una serie de medidas que debe adoptar para reducir la sensación de impunidad que tiene la ciudadanía cada vez que le pregunta en la calle qué piensa de la corrupción…”

De acuerdo a la CCIAP, “es necesario trabajar en una transformación integral, fundamentada en estudios actuariales, los cuales aún no han sido presentados, que incluya una reingeniería administrativa y financiera de la Institución de seguridad social…” “Y enfrentar los costos políticos que acarrearía este cambio…”

Por otro lado, la mesa de trabajo del X Foro Nacional de Competitividad, el sector público y privado consensuó que es indispensable separar la administración de los sistemas de salud e Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y modernizar los procesos de logística, gestión de compras y contratación de medicamentos, equipos y suministros, cobros, entre otros.

Cierro esta publicación compartiendo la opinión de la Redacción La Estrella de Panamá titulada “El futuro de la CSS

En estos días que nos regocijamos por la ampliación del Canal de Panamá, no debemos olvidar que esta megaobra fue planificada hace muchos años. Basándonos en esa experiencia tenemos que afrontar temas que, para muchos, pueden sonar escabrosos, pero que tenemos que afrontar con valentía para garantizar el futuro. Uno de ellos, por ejemplo, es la viabilidad económica de la Caja de Seguro Social (CSS). Gústenos o no, la realidad de la Caja está comprometida en un futuro inmediato y un Gobierno responsable tiene el deber de analizar el tema, debatirlo y hacer los cambios que tiene que hacer, para darle oxígeno a esta institución por muchos años más. No se trata únicamente de que nos aumenten las cuotas o nos aumenten los aportes o se haga una combinación de ambas cosas. De lo que se trata es que todos podamos tener la jubilación garantizada. De nada sirve que impidamos hacer cambios, si no habrá dinero para jubilarnos. Así las cosas, este tema de la Caja de Seguro Social es urgente y necesario traerlo a debate. Dejar que sea un asunto del próximo Gobierno, para no afectar políticamente al partido oficialista actual, es no pensar en el país. Lo cierto es que hay que estudiar todas las opciones y, si se le habla claro a la población, sabemos que todos estaremos de acuerdo

Saludos fraternos.

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