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guernica-banderaPasada la merecida euforia por la inauguracion de nuestro Canal, pero muy preocupado por los resultados de la reciente Encuesta de Opinión Pública llevada a cabo por la prestigiosa firma Dichter & Neira, decidí por dedicarle esta primera entrega de mi segundo año intentando aportar información relevante para enriquecer el debate en torno al desarrollo de nuestro sistema de salud, a analizar las Promesas para Salud expresadas por nuestro Presidente en el documento Plan de Gobierno de la Alianza El Pueblo Primero.

De acuerdo a los investigadores, que supongo gente seria y bien preparada; los indicadores, producto de la opinión de los encuestados, ponen de manifiesto un contexto muy negativo para nuestro país y, por ende nuestro Sector Salud, veamos:

  • 49% de los encuestados desaprueba la labor del Presidente. Contra 45% que la aprueba y 6% que no respondieron.
  • Más del 50% consideran la gestión presidencial como mala o muy mala.
  • Más del 50% consideran la gestión del gobierno como mala o muy mala.
  • 75% consideran que el Gobierno se maneja con poca o ninguna transparencia.
  • El Ministro de Salud, junto con el de Seguridad, fueron los peor calificados. Afortunadamente ya no forman parte del Gobierno.
  • Como si fuera poco, la población considera los servicios de salud entre los siete primeros problemas más graves del país. Por encima de la educación, la delincuencia, la violencia, la corrupción, la basura, etc…

Sospecho fuertemente que si se hubiera preguntado por el Director de la CSS, hubiera quedado peleándose el último lugar con los dos anteriores, y estaría “en capilla ardiente”, pues los comentarios adversos a la gestión de éste, abundan en nuestros medios…

Pero vayamos al análisis del Sector Salud y comencemos recordando lo primero que nos prometieron nuestros actuales gobernantes:

“Para garantizar el derecho a la salud de todos los panameños, mejoraremos la infraestructura de los hospitales y centros de salud del País e invertiremos más recursos en medicina preventiva, médicos de cabecera, doctores especialistas, equipamiento e insumos médicos, para asegurar que todos los panameños, sin distinciones, podamos tener un sistema de salud de primer mundo, con acceso a una buena atención médica, tratamientos y medicinas de la mejor calidad…”

Inicio expresando mi respetuoso desacuerdo con lo manifestado por el Presidente en su Informe a la Nación al Cumplirse 18 Meses de Gestión de Gobierno. De hecho la “encuesta” arriba citada habla por si sola. Pero agrego que el Diálogo Nacional para la Transformación del Sistema de Salud Pública, solo ha aportado acuerdos para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la salud. Tampoco han llenado las expectativas, la construcción, rehabilitación y equipamiento de la infraestructura de salud a nivel nacional. Menos aún la formación del recurso del capital humano que demanda el sector salud, como demostré ampliamente en mi publicación “Sistema Nacional de Salud: !avancemos por favor!” Para afirmar con evidencias lo dicho, hizo falta una evaluación sistemática de medio término, la cual no existe o no he visto.

Coinciden con mi punto de vista los analistas políticos y economistas que el día de hoy nos hablan sobre estos 24 meses de gestión. Para empezar, cuestionan, por ejemplo, la lentitud del gobierno en la ejecución de proyectos y objetan el hecho de que no se han discutido temas de Estado, como un diálogo para analizar la salud del sistema de pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS), y advierten que el problema más serio de la administración Varela es que no se está haciendo “nada” en temas de políticas públicas o políticas de Estado. Menciona que estos son temas fundamentales para definir un rumbo positivo de largo plazo en lo que tiene que ver con educación, salud y justicia.

Ahora bien, recordemos que el gobierno está a la mitad del camino, y que como veremos más adelante, parecen haber oportunidades para aprovechar y recuperar el terreno perdido en salud…

Reflexionemos un poco más sobre el cumplimiento de las estrategias propuestas para el Objetivo de Salud:

Para el objetivo se propusieron trece promesas. En mi opinión las dos primeras, incluyen claramente a todas, y me dio la impresión que las demás son complementarias, lo cual, ciertamente no les resta importancia. No obstante, hubiera convenido echarle un vistazo a la política previa del MINSA, que estaba disponible y es coherente, como debe ser, con la actual.

  • Promesa 1.3.1 Avanzar hacia el Sistema Nacional Único de Salud Pública.
  • Promesa 1.3.2 Asegurar el acceso universal a todos los ciudadanos.
  • Promesa 1.3.3 Mejorar la atención de Salud Primaria.
  • Promesa 1.3.4 Aumentar el presupuesto de los programas de Salud con atención a la medicina preventiva e incremento de médicos especialistas.
  • Promesa 1.3.5 Aumentar el presupuesto de Salud invirtiendo en equipos tecnológicos especializados y modernos.
  • Promesa 1.3.6 Mejorar la calidad y eficiencia de los servicios de Salud Pública con programas de medicina preventiva, médicos de cabecera y un mayor número de especialistas a nivel comunitario.
  • Promesa 1.3.7 Revisar y mejorar las condiciones laborales y salariales de los profesionales y técnicos de la salud.
  • Promesa 1.3.8 Incrementar la cobertura y calidad de la atención especializada.
  • Promesa 1.3.9 Establecer un programa de salud sexual y reproductiva de acceso universal sustentado en principios y valores éticos y morales.
  • Promesa 1.3.10 Garantizar la atención integral a las mujeres antes y durante el embarazo, el parto y el puerperio, para disminuir los índices de mortalidad materna.
  • Promesa 1.3.11 Garantizar la atención de personas con trastornos de adicción y de salud mental que requieran servicios adecuados para un tratamiento eficiente y permanente.
  • Promesa 1.3.12 Reducir los porcentajes de prevalencia de retardo en talla de menores de 36 meses por desnutrición crónica.
  • Promesa 1.3.13 Fortalecer los programas de vacunación infantil y de grupos vulnerables. Mención especial merece este programa. Pues ha sido, es y será exitoso, a pesar de los vaivenes políticos.

Ni la Presidencia, ni el MINSA tienen en su página Web un sitio dedicado al seguimiento sistemático de estas promesas (¿evaluación de medio término?), así que no me pondré a inventar. Sin embargo, las principales noticias sobre el cumplimiento de éstas durante 2015, no fueron alentadoras. Como adelanté arriba, el Diálogo Nacional para la Transformación del Sistema de Salud Pública, solo aportó acuerdos para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la salud, el reporte de más de 300 fallas en el sistema sanitario, y la identificación de los supuestos quince problemas básicos del sistema de salud panameño. Como si fuera poco, en diciembre de 2015, el dirigente de la COMENENAL nos arrojó a todos los panameños, el siguiente balde de agua fría:

el proceso de puede tardar hasta 15 años y para esa fecha empezará a regir el Sistema Nacional Público de Salud (SNPS), que se encargará de ofrecer el servicio de salud que actualmente brindan la CSS y el MINSA…

Pero no todo fue desalentador, pues la misma Mesa manifestó en su informe lo siguiente, y esto no lo anunciaron los medios, lo cual es preocupante:

“se evidenció que el sistema público de salud está deteriorado, deshumanizado, fragmentado, segmentado y mal enfocado, ya que persiste la visión centrada en la enfermedad. También se identificó la prevención como un nudo crítico importante, la poca coordinación de los sectores involucrados en la vigilancia y control de los Determinantes de la Salud, cuyas decisiones en su área impactan en la salud de la población y que debe ser coordinada con el Ente Rector de la Salud…”

Es decir, que se tiene claro el problema y su magnitud, como lo demuestra la misma Mesa de Diálogo, al proponer los ejes estratégicos para la mejora y fortalecimiento del Sistema de Salud Integral. Estos Ejes, se explicitan e incorporan en nuestra Política Nacional de Salud y son: El eje intersectorial y el eje institucional, en ambos se plantean tres etapas a saber:

  • Primera Etapa: Se ocupa de un ordenamiento institucional homologado intra-interinstitucional e intersectorialmente como paso obligatorio para establecer una efectiva articulación y coordinación en todos los niveles, de un sistema de salud integral.
  • Segunda Etapa: Identifica las oportunidades de sinergismo, complementariedades para la transformación del sistema logrando obtener mejores resultados de los recursos utilizados, con el cumplimiento de los indicadores.
  • Tercera Etapa: Instalación de un Sistema Nacional Público de Salud bajo rectoría y autoridad del Ministerio de Salud, fortalecido y renovado.

“Además Se han identificado áreas transversales en los ejes institucional e intersectorial como lo son: Rectoría, Planificación Conjunta, Sistema de Información e Investigación en Salud, los cuales se constituyen en procesos permanentes y sostenibles, oportunos para el desarrollo de las otras áreas temáticas de forma actualizada en conocimientos y con garantías de calidad y eficiencia para lograr el mayor impacto. La investigación en salud es necesaria ya que contribuye a la equidad, la innovación y a la toma de buenas decisiones en salud y en el desarrollo del país…”

Como no pasaba nada (salvo la supuesta mejora de las condiciones laborales de los trabajadores de la salud); recientemente la Comisión Médica Negociadora Nacional (COMENENAL) denunció que el Gobierno busca dilatar el trabajo de la mesa de salud. Manifestaron que:

en el Gobierno hay personas que no están interesadas en que se cumpla con la hoja de ruta que estableció la mesa de salud. ‘Las conclusiones a la que nosotros llegamos (sobre el sistema de salud) van en contracorriente de las cosas que están haciendo…”.

Parte de las recomendaciones es que el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social deben empezar a trabajar de manera coordinada, sin embargo, cada institución busca construir infraestructura… Hay personas, que se benefician con hacer construcciones y no quieren dilatar las recomendaciones…”

Pareciera que el mensaje le llegó al Presidente y, para dar respuesta a las promesas no cumplidas, a principios de este año el Gobierno creó (otra) Comisión de Alto Nivel para mejorar el Sistema Nacional Público de Salud, y el mes pasado designó los miembros de la misma (¡pasaron cuatro meses!). La Comisión, que está adscrita al MINSA, “buscará garantizar a toda ‘la población un nivel óptimo de salud’. Iniciará las transformaciones para mejorar aspectos como cobertura, acceso universal, prestaciones integrales con calidez, calidad y rectoría sanitaria…”

Esperemos pues que, como dijo nuestro Primer mandatario en su discurso reciente, los recursos de nuestro Canal, lleguen a los más necesitados, contribuyan a que se cumpla la tarea pendiente en salud, y al final de su gestión lo pueda señalar como un logro. Hasta ahora no alcanzado…

PNSYa casi terminando, reitero que es evidente el “alineamiento entre nuestra Política Nacional de Salud 2016-2025 y las estrategias propuestas por el Presidente en su promesa de campaña, así como con las conclusiones de la Mesa de Diálogo. Esta política es un valiente compromiso el del MINSA, que requerirá de un liderazgo firme y comprometido del Sector, y de todo el efectivo apoyo político y financiero del Ejecutivo

Entonces la conclusión es clarísima: ¡en los temas de salud se ha cumplido parcialmente con las promesas de campaña. Principalmente porque los programas y servicios del MINSA y la CSS  funcionan (con sus limitaciones claro está) gracias al esfuezo comprometido de los mandos medios y los equipos de salud. Pero hay señales de que podemos mejorar, iniciando por buen camino… Sobre todo ahora que el MEF espera aumento de 45% en aportes del Canal tras ampliación. Y nosotros esperamos que ese ingreso adicional contribuya a reducir los índices de pobreza y de desigualdad en nuestro país.

Eso sí, no bastará con las buenas intenciones y la promesa de recursos financieros adicionales. En nuestro Sector salud hay por lo menos dos condiciones absolutamente necesarias para poder avanzar, a saber:

  • Fortalecer de manera importante la capacidad de Gestión Pública, limitando (ojala eliminando) la injerencia de los intereses políticos y económicos y gremiales. O, en el mejor de los casos, administrando (o manipulando) esta injerencia para el logro de los objetivos de salud, es decir haciendo una gestión “tecno-política” pero estratégica, efectiva, transparente y enfocada en la equidad. Eso implica hacer los cambios (ya mismo) que hagan falta a nivel de la dirigencia del Sector. Ya comenzamos con el MINSA, pero la CSS sigue pendiente.
  • Fortalezcamos la capacidad del MINSA para el ejercicio de su Función Rectora y el desempeño de las Funciones Esenciales de Salud Pública.

Y en lo que toca al trabajo de la recién estrenada “Comisión de Alto Nivel”, habrá que:

  • Brindarle todo el apoyo político, estratégico, técnico y financiero a la Comisión de Alto Nivel, en el contexto de un plan operativo (que ya deberían tener formulado), con productos claros, fechas, responsables.
  • ¡No improvisemos por favor! La Comisión debe tener como referentes obligados los postulados de nuestra Política Nacional de Salud y el informe del trabajo de la Mesa de Diálogo. Además Abunda la bibliografía y las experiencias exitosas sobre los temas que nos ocupan. Busquemos el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, el organismo especializado del Sistema de Naciones Unidas; establezcamos convenios de cooperación con los países vecinos; aprovechemos los aportes de todos los panameños que conocen de estos temas, sin excluir a nadie por razones políticas.
  • Definir indicadores objetivamente verificables, del avance, éxitos y fracasos del proceso, así como los correspondientes incentivos y penalidades.

Saludos fraternos!

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