¿Qué traemos de nuestra participación en la Asamblea Mundial?

Tatiana PinzónLa 69ª Asamblea Mundial de la Salud concluyó su labor tras aprobar nuevas Resoluciones y traemos compromisos sobre los siguientes temas: sobre el marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la colaboración con los agentes no estatales; los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Reglamento Sanitario Internacional; el control del tabaco; la seguridad vial; nutrición; VIH, hepatitis y enfermedades de transmisión sexual; micetoma; investigación y desarrollo; y el acceso a los medicamentos y a los servicios de salud integrados.

Aunque todavía no están disponibles las Resoluciones, vale la pena hacer algunas reflexiones preliminares basadas en las noticias diarias que nos compartía el Sitio de la OMS, así como el resumen elaborado en el Sitio de la OPS sobre la culminación de las sesiones de la Asamblea.

La primera y obligada, es un llamado a tener presente que en la Asamblea participan todas las Regiones de la OMS. En ese contexto, no todos los temas tratados ni todas las Resoluciones son aplicables a todos los países, pues existen diferencias (culturales, sociales, económicas, políticas y de desarrollo de los sistemas de salud). Así pues, puede que para algunos casos nos sintamos los panameños “sobrados”, pero siempre vamos a necesitar mejorar…

Debo destacar antes de entrar en materia, que, de acuerdo a la información disponible en la OMS, la Representación de Panamá, encabezada por el Ministro de Salud, fue numerosa y prolija. Además Panamá fue designado como vicepresidente por la región de las Américas de la 69ª Asamblea Mundial de la Salud. Todo lo cual debe haber propiciado numerosos espacios de negociación y concertación de acuerdos beneficiosos para nuestro país. Esperemos que así haya sido, los hayamos aprovechado, y les demos el apropiado seguimiento, porque nos hace falta…

En este contexto, me limitaré en esta entrega a las tres Resoluciones que considero más importantes para nuestro país, haciendo el esfuerzo de analizar nuestra situación y los potenciales beneficios para nosotros. Queda pendiente el análisis de los contenidos y el alcance de la totalidad del material producido en el magno cónclave, a fin de darle seguimiento y cumplir con el compromiso adquirido, en nombre del país, por nuestras autoridades en Ginebra…

Resolución sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible

“Los delegados acordaron un conjunto integral de medidas que establecen las bases para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible relacionados con la salud.

En ese sentido, acordaron dar prioridad a la cobertura de salud universal y trabajar con actores fuera del sector de la salud para hacer frente a las causas sociales, económicas y ambientales de los problemas de salud, incluyendo la resistencia a los antimicrobianos. También hubo acuerdo en continuar y ampliar los esfuerzos para abordar la salud materna e infantil y las enfermedades infecciosas en los países en desarrollo, y en poner un mayor énfasis en la equidad dentro y entre países, para no dejar a nadie atrás.

Los delegados también pidieron a la OMS que tome medidas para asegurar que la organización tenga los recursos necesarios en todos los niveles para lograr los ODS, para trabajar con los países en fortalecer su capacidad de monitorear el progreso hacia las metas, y para tomar las ODS en cuenta en el desarrollo del presupuesto de la organización y su programa de trabajo” (lo subrayado es mío y significa que debemos aprovechar plenamente la disponibilidad de apoyo de la OPS/OMS en Panamá y en la Región)

Sobre este particular he abundado en mi publicación previa: “Nuestro compromiso con el ODS sobre Salud: ¿Podremos cumplirlo?, por lo que recomiendo su lectura, y reitero con el máximo respeto que para el logro de las metas del ODS, hay por lo menos, cinco condiciones indispensables que tenemos que cumplir:

  1. El compromiso y apoyo político efectivo por parte del gobierno panameño
  2. Avanzar en la Cobertura Universal de Salud (que implica superar la segmentación y fragmentación de nuestro sistema de salud).
  3. El fortalecimiento de las Funciones Esenciales de Salud Pública.
  4. No menos importante que los anteriores, es el fortalecimiento de la Rectoría del MINSA.
  5. Subyacente a las cuatro condiciones anteriores está la obligación de desarrollar y fortalecer nuestros sistemas de información

En este sentido, reconozco y celebro que tanto el Ejecutivo, como el MINSA, han evidenciado su compromiso para superar con efectividad estas cinco condiciones a través de los siguientes documentos oficiales:

  • El Decreto Ejecutivo No. 393 publicado en la Gaceta Oficial No. 27870-B, de 15 de septiembre de 2015, en el cual adoptamos oficialmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
  • El Plan estratégico de Gobierno 2015 2019
  • La Política Nacional de Salud 2016-2025. Es claro el “alineamiento entre nuestra Política y las Resoluciones de la Asamblea (que son nuestras también). Es un valiente compromiso el del MINSA, que requerirá de un liderazgo firme y comprometido del Sector, y de todo el efectivo apoyo político y financiero del Ejecutivo… Nos toca a la población organizada, estar vigilantes del cumplimiento de estos compromisos…

Dicho esto, vayamos a las principales Metas del ODS 3 y reflexionemos sobre la “situación nacional”.

Meta 3.1 Para 2030, reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos

Mortalidad materna al 2015Aunque en este momento hemos cumplido la meta de “menos de 70 por 100,000 nacidos vivos”; parece claro que si nos descuidamos y mantenemos la tendencia al ascenso, podríamos no cumplir para 2030.

Las principales causas de defunciones son: Hemorragia Obstétrica, Aborto complicado con infección genital y pélvica, Pre eclampsia, Anemia que complica el embarazo, parto y puerperio, Embarazo ectópico. Todas ellas asociadas a la atención médica en hospitales y centros de salud, así como los cuidados prenatales, el estado de salud previo, y las desigualdades en las condiciones de vida de una población. La concentración de altas tasas afecta, principalmente, las áreas impactadas por la pobreza y la falta de servicios básicos, principalmente nuestras Comarcas indígenas. En fin, todas las causas prevenibles y evitables

Meta 3.2 Para 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos hasta 12 por cada 1.000 nacidos vivos, y la mortalidad de niños menores de 5 años al menos hasta 25 por cada 1.000 nacidos vivos

Mortalidad infantilEn este momento no hemos alcanzado la Meta del 2030. Y al igual que para la mortalidad materna, la tendencia de la mortalidad infantil es al aumento, por lo que (de no corregir) no la alcanzaremos. Llama la atención que este ascenso es principalmente en el área urbana. Habría que verificar…

El análisis de las cinco principales causas de muerte, en la estructura de la mortalidad infantil, indica que las principales causas las ocupan las afecciones originadas en el periodo perinatal y las malformaciones congénitas, desplazando a las neumonías y las Diarrea y Gastroenteritis de presunto origen infeccioso, a la tercera y quinta causa de muerte del menor de un año. En general, la tasa de mortalidad infantil es más elevada en hombres que en mujeres.

En relación a la mortalidad en niños y niñas menores de cinco años, se señala que durante el 2012 la población de 1-4 años registró una tasa de mortalidad de 101.8 muertes por 100,000 niños de 1-4 años. Las principales causas de muerte que afectaron a este grupo de población se aprecian en la gráfica, y es claro que la mayoría de estas pudieron y debieron evitarse.

3.3 Para 2030, poner fin a las epidemias del SIDA, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles

El SIDA se encuentra entre las 10 principales causas de muerte en la República de Panamá, y un índice de APMP (Años perdidos por muerte prematura) aproximado de una tasa 44.7 por 100,000 habitantes. El porcentaje de letalidad por SIDA en Panamá es de 0.66, tomando en cuenta los casos acumulados desde el inicio de la epidemia en 1984. Han fallecido cerca de 9225 personas con diagnóstico de SIDA (6971 masculinos y 2254 femeninos). Afectando a todos los grupos etarios aunque la mayor cantidad de muertes ocurre en personas entre 25 y 44 años. En la relación hombre-mujer se registra 3 casos SIDA en hombres por cada mujer infectada. La transmisión perinatal representa el 2.8% del total de casos reportados. Estamos implementando un Plan Nacional de Prevención de la Transmisión Materno Infantil (PTMI) del VIH y la Sífilis.

VIHNo obstante, Panamá sigue siendo uno de los países de la región centroamericana más afectada por el virus del VIH. Pese a las tendencias positivas, en el año 2013 todavía se produjeron 1,420 casos nuevos de VIH/SIDA y un total de 415 personas fallecieron de enfermedades relacionadas con el sida.

Llegar a cero puede parecer difícil, pero se están haciendo progresos importantes, los elementos claves de la respuesta son principalmente: Promover acciones de prevención y promoción en temas de ITS/VIH/Sida, la ampliación del acceso al tratamiento del VIH, búsqueda de VIH en las mujeres embarazadas para prevenir la transmisión materno infantil y aumento de la oferta para la realización de la prueba de VIH en áreas de poca accesibilidad, entre otras.

En cuanto a las llamadas Enfermedades tropicales desatendidas, nuestra situación es de riesgo y nos costará cumplir con el indicador. La razón es que estas enfermedades son principalmente enfermedades infecciosas que proliferan en entornos empobrecidos, especialmente en el ambiente caluroso y húmedo de los climas tropicales, es decir, el ambiente de cualquier comunidad pobre de nuestro país, y en relación a lo “caluroso y húmedo”, en todo nuestro país. Basta echarle un vistazo, como referente (escogido al azar) a la información que nos ofrecen los Boletines del MINSA sobre el comportamiento de una de las tres enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes Aegypti, el dengue. Las gráficas allí demuestran que mientras no eliminemos los criaderos de mosquitos no controlaremos la enfermedad.

3.4 Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento y promover la salud mental y el bienestar

Las enfermedades crónicas, incluyendo las cardiovasculares, ocupan un muy importante lugar tanto en la morbilidad general como en la mortalidad de nuestro país, principalmente en los adultos y adultos mayores.

Mortalidad por causas externasEntre las enfermedades crónicas con mayor relevancia en la República de Panamá, se encuentran la diabetes y las enfermedades Del Sistema Circulatorio, las cuales incluyen: enfermedades isquémicas del corazón, enfermedades cerebrovasculares, otras enfermedades del corazón, enfermedades hipertensivas y Aterosclerosis. Es preocupante que a pesar de los programas destinados a evitar los factores de riesgo, la tendencia de esta causa de mortalidad se muestra en ascenso. Lo mismo es válido para las llamadas “causas externas”, las que requieren de un profundo análisis y de las intervenciones necesarias y prontas

En “Venzamos la Inercia” manifesté, y reitero ahora, que en Panamá la diabetes es responsable de 1,000 defunciones cada año, y las enfermedades circulatorias, directamente relacionadas a la anterior, causan cada año cerca de 5,000 fallecimientos.

defunciones-por-causa-de-muerte-1Entre las dos enfermedades causan más defunciones que cualquier causa de mortalidad en nuestro país, incluyendo las que aparecen todos los días en nuestros titulares. Es decir, que son un grave problema de salud pública, el cual en mi opinión no ha sido abordado con el suficiente compromiso y efectividad por parte de nuestras autoridades y la sociedad en su conjunto. Lo más preocupante es que esta situación va en ascenso, causando dolor, sufrimiento y enormes pérdidas económicas al país.

En este ámbito el Ministerio de Salud presentó el 24 de septiembre, de 2014, el “Plan Estratégico Nacional Para la Prevención y Control Integral de las Enfermedades No Transmisibles y sus Factores de Riesgos, años 2014-2019”. No obstante, la propia página del MINSA no nos muestra información sobre el necesario seguimiento y los esperados avances en el desarrollo del Plan. Esperemos que trascienda y no se quede como un mero acto político…

3.6 Para 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo

Como se aprecia en las siguientes gráficas, la mortalidad por accidentes de tránsito es un grave problema de salud pública en nuestro país, y si seguimos por el camino que vamos, no alcanzaremos la Meta, sino que empeoraremos…

Acidentes de transitoComo manifesté en “Que no se nos muera nadie”, reitero ahora: “no estamos haciendo lo suficiente, nuestra sociedad pierde en promedio 400 conciudadanos por año, la mayoría en edades productivas, por causas que pudieron evitarse. Personas que ya no están, y nos hacen mucha falta en todos los sentidos. Y, lo más triste es que, de acuerdo a las cifras, todo parece indicar que no seremos capaces de controlar y disminuir el número de heridos y fallecidos por accidentes de tránsito, con su secuela de sufrimientos y pérdidas emocionales, sociales y financieras para las familias afectadas y para todo el país…”.

Muertes por accidentes de transitoResolución sobre Muertes y lesiones por tránsito

“Para apoyar los esfuerzos de los países en alcanzar la meta de los ODS de reducir las lesiones por tránsito en un 50% para 2020, los delegados de la Asamblea Mundial de la Salud adoptaron una resolución que pide a los Estados Miembros acelerar la aplicación del documento final de la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial 2011-2020, que se realizó en noviembre de 2015 en Brasil (Declaración de Brasilia sobre Seguridad Vial).

La resolución pide estrategias y planes nacionales para hacer frente a las necesidades de las personas más vulnerables en las carreteras, incluidos los niños, jóvenes, personas mayores y personas con discapacidad. También insta a los países a replantear las políticas de transporte y adoptar modelos de transporte más sostenibles, como caminar, montar en bicicleta y el transporte público.

Se solicita a la Secretaría de la OMS que continúe facilitando el desarrollo de los objetivos de rendimiento mundiales de aplicación voluntaria sobre los factores de riesgo y los mecanismos de prestación de servicios. También pide a la OMS ayudar a los países a aplicar las políticas y prácticas, incluidas en la atención del trauma y rehabilitación; y facilitar los preparativos de la Cuarta Semana Mundial de Seguridad Vial de Naciones Unidas en mayo de 2017”

Por nuestra parte el Gobierno Nacional de la República de Panamá acordó la elaboración de un Plan Nacional de Seguridad Vial, con la cooperación técnica de la OPS/OMS. En este plan nos comprometimos a desplegar importantes esfuerzos tales como intensificación y modernización de controles policiales, desarrollo de la infraestructura vial, cambios en el sistema de transporte público y cambios legislativos como por ejemplo la aprobación Ley Número 21 sobre de accidentes de tránsito menores.

En mi publicación “¿Seguridad vial? o la anarquía al volante en nuestra ciudad” elaboré sobre este tema. Recomiendo su relectura porque estamos muy mal en este aspecto

Resolución sobre Servicios integrados de salud

“La Asamblea de la Salud adoptó el Marco de la OMS sobre Servicios de Salud integrados y centrados en las personas, que llama a un cambio fundamental en la forma en que los servicios de salud son financiados, administrados y brindados.

Una mayor esperanza de vida y la creciente carga de enfermedades no transmisibles que requieren intervenciones complejas lo largo de muchos años, están poniendo una presión creciente sobre los sistemas de salud a nivel mundial. A menos que se transformen, los sistemas de salud podrían ser cada vez más fragmentados, ineficientes e insostenibles.

La atención integral centrada en las personas significa poner a las personas y a las comunidades, en lugar de a las enfermedades, en el centro de los sistemas de salud, y empoderar a las personas para hacerse cargo de su propia salud en vez de ser receptores pasivos de servicios. La evidencia muestra que los sistemas de salud orientados sobre las necesidades de las personas y las comunidades, son más eficaces, menos costosos, mejoran la comprensión de la salud y el compromiso del paciente, y están mejor preparados para responder a las crisis de salud.

Los delegados pidieron a la OMS que desarrolle indicadores para monitorear el progreso hacia los servicios de salud integrales centrados en las personas”

Antes de entrar en materia, aprovecho para destacar las comprometidas declaraciones de nuestro Ministro de Salud en su reciente visita la OPS en Washington DC. Las mismas están alineadas con el contenido de la Resolución, me llenan de optimismo, pero debemos estar vigilantes y apoyando su cumplimiento. Dijo el Ministro:

“Tenemos que garantizar que la atención médica les llegue a todos por igual y financiar mejor la salud para llevar el avance tecnológico de las grandes ciudades a los puntos más remotos…”

“…destacó la transformación del sistema de la salud, dirigido a resolver la segmentación y fragmentación, mejorar la eficiencia del gasto sanitario y el acceso a los servicios para la población más vulnerable y de zonas remotas. También, reducir la mortalidad maternoinfantil y enfrentar las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo…”

“Estamos tejiendo el camino para que todos los panameños tengan acceso universal a la salud independiente de su condición laboral y de la ubicación geográfica donde se encuentren”, afirmó y compartió la visión del sistema de salud que desean: humano, con equidad y calidad, un derecho de todos los panameños. “Con el apoyo de la OPS ojalá logremos esto y seamos un ejemplo para otros países…” (lo subrayado es mío y espero que sepamos aprovechar la cooperación técnica disponible)

Sobre la Resolución, les conversé en la publicación “Cinco estrategias de la OMS: ¿cómo estamos?”, por lo que no repetiré ahora. Solo los invito a releerla y destaco con certeza el claro “alineamiento entre nuestra Política Nacional de Salud 2016-2025 y las estrategias de la OMS (que son nuestras también). Es un valiente compromiso el del MINSA, que requerirá de un liderazgo firme y comprometido del Sector, y de todo el efectivo apoyo político y financiero del Ejecutivo

La publicación de la OMS nos subraya al final que “las cinco orientaciones estratégicas deben ser consideradas como interdependientes, lo que significa que para lograr el éxito requiere su adopción simultánea. El beneficio acumulado de las cinco direcciones estratégicas es necesaria para ayudar a construir sistemas de salud más eficaces. Esto significa que la falta de progreso en un área tiene el potencial de socavar los progresos realizados en otras áreas…” Y nos recuerda que“…la evidencia sugiere fuertemente que el impulso de intervenciones en el ámbito específico de cada país, necesita ser desarrollado y negociado a nivel local, teniendo en cuenta el contexto, los valores y las preferencias particulares…

Esperemos pues que la Mesa de Diálogo retome el trabajo pendiente con el entusiasmo y el compromiso que requiere la realidad y reclama la población…

 

Acerca de jorgeprosperi

Hola amigos: Tengo 67 años, soy de nacionalidad panameña, casado, con cuatro hijos. Recibí mi título de doctor en Medicina en la Universidad Nacional de Panamá, me especialicé en Pediatría en el Hospital del Niño de Panamá, luego obtuve una Maestría en Salud Pública con especialización en organización, planificación y administración de servicios de salud en la Universidad Nacional de Panamá. Realicé estudios de postgrado en gestión de sistemas y servicios de salud en la Escuela Andaluza de Salud Pública. De 1979 al 1991 desempeñé diversos cargos de dirección y coordinación en el sistema nacional de salud de Panamá, entre ellos la Dirección Médica del Hospital del Niño y la Dirección General de Salud. A partir de agosto del 1992 inicié mi carrera en la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud en el Área de Políticas, Sistemas y Servicios de Salud, brindando cooperación técnica en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Venezuela y Ecuador. Posteriormente fui Representante de la OPS/OMS en Ecuador, en Nicaragua y me jubilé el 30 de noviembre de 2014, siendo el Representante de OPS en Costa Rica. Al terminar mi carrera profesional en la Organización Panamericana de la Salud, vuelvo a Panamá con la obligación personal, ética y moral de compartir conocimientos y experiencias atesoradas en estos años. Espero no defraudarlos y que mis aportes tengan valor agregado...
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4 Respuestas a ¿Qué traemos de nuestra participación en la Asamblea Mundial?

  1. Rigoberto Centeno dijo:

    muy buen aporte Jorge. sucinto y de fácil lectura, además apropiado y mucho mejor cuando usamos como referente a nuestro propio país y situación de salud
    Rigoberto

  2. Gracias Rigoberto. Intentaré ir mejorando el análisis, a fin apoyar de mejor modo a los tomadorese de decisiones en su quehacer.

  3. Nadja Porcell dijo:

    Gracias Dr. Prosperi. Hacían falta estos análisis. Interesante sería poder acceder a los documentos en tiempo real. Lo comparto.

    • Gracias a usted Nadja. El MINSA debe crear un equipo de trabajo “ad hoc” para analizar cada una de las Resoluciones, elaborar los correspondientes planes de trabajo con sus responsables, para el seguimiento apropiado, y solicitar a la OPS el apoyo que puede proporcionarnos.

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