Seleccionar página

OMS1La 69 Asamblea Mundial de la Salud tendrá lugar en Ginebra del 23 al 28 de mayo de 2016 y, con toda seguridad nuestras Autoridades de Salud harán el viaje a Ginebra y estarán presentes. Esperemos que su participación sea efectiva, y, lo más importante, que le den el seguimiento oportuno, sistemático, verdadero y firme a todos los compromisos que allá suscribamos. Recuerden que nos representan a todos y todas. Para ayudarles en esa misión, he preparado este breve resumen que espero sea de utilidad.

De entrada, les hago el recordatorio de que la Asamblea Mundial es el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud. En ella las delegaciones de todos los Estados Miembros determinan las políticas de la Organización, supervisan las políticas financieras, y revisan y adoptan el programa de presupuesto propuesto. ¡Pongámonos las pilas y aprovechemos la oportunidad!

Todos los documentos que se discutirán en el cónclave, están disponibles en la página Web destinada por la OMS para que las delegaciones, los vayan bajando, los analicen, y preparen con antelación la posición de cada país.

“¡Que grato es ver a un Ministro de Salud pidiendo la palabra para leer orgulloso en la reunión la posición de su país y dejarla “asentada en el Acta”! Por otro lado es muy triste ver a las autoridades dedicarse a hacer turismo en Ginebra, dejando su silla vacía, u ocupada por algún miembro de la delegación, el cual no tiene poder de decisión. También lo he visto, y deja una pésima impresión del país…”

Esperemos pues que nuestra delegación vaya con una sólida posición para cada caso y ¡Panamá diga presente con firmeza!

En este contexto les presento a continuación un resumen de los documentos que considero más importantes para nuestro terruño. Tocará a los equipos técnicos del MINSA y la CSS, analizar de manera sesuda todos (son más de sesenta) los documentos disponibles. Veamos:

Inicio con el documento A69/39: “Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona”, y manifiesto que, en mi opinión, es el más importante de todos, pues de alguna manera los abarca a todos y de su logro dependerán los demás.

El documento, que con seguridad será aprobado mediante Resolución, generará nuestro compromiso (como país) con el ideal de que “todas las personas gocen de igual acceso a servicios de salud de calidad que estén coproducidos, de tal modo que respondan a sus necesidades a lo largo de todo el ciclo vital, que estén coordinados entre todos los eslabones de la cadena asistencial, que sean integrales, seguros, eficaces, oportunos, eficientes y aceptables, y en los que todos los cuidadores estén motivados, sean competentes y disfruten de condiciones de trabajo propicias”.

En mi publicación previa “Cinco estrategias de la OMS: ¿cómo estamos?” me referí al tema. Por ello solo destaco ahora que “…la estrategia global de servicios de salud integrados y centrados en las personas, se basa en las lecciones aprendidas en las últimas décadas, en especial la Cobertura Universal de Salud, la Atención Primaria de Salud, la acción sobre los Determinantes Sociales de la salud, y el abordaje integral de las Enfermedades no Transmisibles. Ofrece por lo tanto un camino a seguir para el diseño integral de los sistemas de salud…”

En este tenor “deberemos dar a conocer un proyecto de futuro claro, acompañándolo de ordenamientos reglamentarios y estrategias coherentes que allanen el camino para hacerlo realidad. Nuestro Sector Salud deberá encabezar el proceso, que pasa por una labor de coproducción entre el conjunto de administraciones públicas, los proveedores de servicios y las poblaciones a las que sirven. El gobierno deberá obtener y asignar los fondos suficientes con los que costear la reforma y las investigaciones sobre su aplicación. También habremos de replicar el proceso a escala tanto subnacional como local…”. ¡Tremendo compromiso pues!

El documento A69/36, describe los progresos logrados en la aplicación de tres resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud sobre el desarrollo profesional del personal de salud: la resolución WHA64.6, sobre Fortalecimiento del personal sanitario (2011); la resolución WHA64.7, sobre Fortalecimiento de la enfermería y la partería (2011); y la resolución WHA66.23, titulada «Transformar la formación de la fuerza de trabajo sanitaria para apoyar la cobertura sanitaria universal» (2013). Se complementa con el documento A69/38, el cual nos proporciona información actualizada sobre el proyecto de estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030, en tres partes: primero, el contexto de la estrategia; segundo, los desafíos actuales y las soluciones propuestas en la estrategia misma; y tercero, el proceso consultivo que orientó su elaboración.

Huelga destacar la importancia para nosotros de esta estrategia. Recordemos que la Función Esencial ocho, que tiene que ver con el Desarrollo de los RRHH, obtuvo la más baja calificación (24/100) en la recién llevada a cabo Evaluación del Desempeño de las Funciones Esenciales de Salud Pública. Adicionalmente, de acuerdo al Ministerio de Salud, aunque el número (total nacional) de recursos humanos en salud parece cumplir con las recomendaciones de la OMS, su distribución por provincias dista mucho de ser equitativa. Al “analizar este indicador por provincia, las Comarcas Ngäbe Bugle, Comarca Guna Yala, y Darién, son las áreas con menor densidad de recursos humanos en salud, mientras que las provincias centrales y la provincia de Panamá superan con creces la media de país…”

No menos importante es el documento A69/9: “Proyecto de plan de acción mundial sobre la violencia”, el cual busca “la elaboración de un plan de acción mundial para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general…

Recordemos que en nuestro país “…la violencia doméstica y el maltrato a los niños, niñas y adolescentes constituye uno de los fenómenos que están originando mayor alarma en la sociedad panameña, debido a que sus episodios van aumentando con el paso del tiempo, originándose una merma paulatina en la calidad de vida de los ciudadanos, que va acompañada de una sensación de impotencia frente a las diversas instituciones que han de hacer frente al problema…”

En ese sentido el documento nos insta a “adaptar el plan de acción mundial en el ámbito nacional, en consonancia con los compromisos internacionales que ya hayamos asumido, en particular los objetivos de desarrollo sostenible, teniendo en cuenta las situaciones específicas de nuestro país y en consonancia con la legislación, capacidades y prioridades nacionales y las circunstancias concretas nuestras…

Por su parte el documento A69/16: “Plan operacional para llevar adelante la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente”, nos compromete a:

“forjar un Panamá en el que el conjunto de las mujeres, los niños y los adolescentes de cualquier entorno gocen de sus derechos a la salud y el bienestar físicos y mentales, tengan oportunidades sociales y económicas y puedan participar plenamente en la configuración de unas sociedades prósperas y sostenibles…” Sus tres objetivos principales consisten en hacer posible que las personas puedan: (i) sobrevivir, para lo cual se ha de poner fin a las defunciones prevenibles; (ii) prosperar, para lo cual se garantizará la salud y el bienestar; y (iii) transformarse, para lo cual se ampliarán los entornos propicios.

Considero fundamental para nuestro desarrollo como país garantizar el logro de estos objetivos. ¡En nuestras mujeres, niños y adolescentes, está el futuro de la Patria…!

El documento A69/14: “Monitoreo del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud”, resume la situación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud y sus metas específicas.

Por nuestra parte, en nuestro Cuarto Informe de avance de los ODM: “…reconocemos que nuestro país ha logrado importantes avances en materia social. Sin embargo, persisten grandes brechas e inequidad social, que sin lugar a dudas, laceran la dignidad de quienes no acceden a los frutos del desarrollo. Pero, que a su vez, representan una invitación a redoblar esfuerzos para garantizar el desarrollo pleno de hombres y mujeres en igualdad de condiciones…” Y “…considerando la magnitud de las tareas por emprender, para enfrentar viejos y nuevos desafíos, acogemos con paso firme y decidido el compromiso de avanzar en el logro de la igualdad efectiva y la reducción de las brechas sociales, con una visión centrada en las personas y una perspectiva integradora que se sustenta en la agenda social…, con la convicción firme de alcanzar un futuro promisorio para esta y las futuras generaciones…” ¡Démosle seguimiento a esa noble declaración!

Íntimamente vinculado con el anterior, está el documento A69/15: La salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, el cual “recorre el desarrollo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, destaca las diferencias esenciales con los Objetivos de Desarrollo del Milenio y describe áreas clave de importancia estratégica para la salud mundial…

Recordemos que Panamá adoptó oficialmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas mediante Decreto Ejecutivo No. 393 publicado en la Gaceta Oficial No. 27870-B, de 15 de septiembre de 2015. Además el gobierno formuló el Plan estratégico de Gobierno 2015 2019, el cual reconoce la fragmentación y segmentación del sistema de salud y propone:

“…Mejorar las condiciones de vida de la población y propiciar la inclusión, mediante acciones orientadas a elevar los niveles de cobertura, la calidad y accesibilidad a los servicios sociales básicos…que contribuyan a reducir las diferencias espaciales en el grado de cobertura…” y señala como una de las estrategias para el sector social: “Arreglos Institucionales y normativos. En algunos casos, se hace conveniente revisar el marco institucional y hacer arreglos normativos, a fin de reforzar la eficacia y eficiencia de las intervenciones sectoriales…”

Finalmente, recomiendo la lectura obligatoria del documento A69/4, informe de la Directora General sobre el panorama general de la aplicación de la reforma de la OMS”, pues “describe de forma concisa la marcha del proceso de reforma de la OMS desde que se presentó el último informe al respecto a la 68.ª Asamblea Mundial de la Salud, y nos obliga a reflexionar sobre los avances realizados en las tres grandes líneas de trabajo que lo configuran (programas y fijación de prioridades; gobernanza; y gestión). Es decir, sobre la OMS que queremos los países (subrayo), y cómo avanzar en este importante proceso… Adicionalmente se nos presenta la nueva línea de trabajo que incide en la respuesta de la OMS ante brotes y emergencias sanitarias, la cual constituye un elemento importante del programa de reforma, con actividades que guardan entre sí una estrecha correspondencia.

Y eso es todo mis estimados lectores. Estoy seguro de que me he quedado corto, y se me han quedado en el tintero temas importantes. Confío en que los equipos técnicos del MINSA ya se han adelantado y llenarán con creces las falencias de este breve resumen.

Saludos fraternos!

 

 

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: