Producción Social de la Salud: noticias relevantes

Lema del BlogEn mi primera publicación manifesté que el propósito de la bitácora sería compartir información que ayudara a generar opciones viables y factibles sobre los dos asuntos que considero tenemos que abordar como país: la Cobertura Universal de Salud y los Determinantes Sociales de la Salud, entendiendo que son los elementos subyacentes a la Producción Social de la Salud y absolutamente interdependientes para alcanzar la Equidad en salud y el Bienestar integral.

Creo que he cumplido, aunque parcialmente, y debemos todos los profesionales de la salud pública y de la gestión de servicios de salud, que somos muchos en nuestro país, mantener el esfuerzo proactivo, ilusionados con la esperanza de que la información veraz disponible, ayude a nuestras autoridades a tomar decisiones basadas en evidencia, apartándose de la improvisación y los intereses partidistas, financieros y hasta personales…

En ese contexto, deseándoles una Feliz Navidad y un venturoso Año Nuevo 2016, les traigo los avances internacionales sobre los tres temas que nos ocupan, veamos:

¿Qué ha pasado con la Cobertura Universal de Salud?

En América Latina y el Caribe se ha visto un progreso significativo hacia la cobertura universal desde comienzos de la década de 2000, con 46 millones de personas adicionales que en nueve países tienen al menos garantías nominales de recibir servicios de salud asequibles, señala la publicación de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y el Banco Mundial “Avances hacia la Cobertura Universal de Salud y la Equidad en América Latina: experiencias de países seleccionados

“El informe muestra que los países han hecho progresos significativos hacia la cobertura universal de salud, con el aumento en la cobertura y el acceso a servicios de salud de la población, el gasto público en salud, y una disminución de los pagos directos de su bolsillo”. “Pese a estos avances, aún resta mucho por hacer para cerrar la brecha de la equidad y abordar los nuevos retos de la salud en la región…”.

El estudio se centra principalmente en 10 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Jamaica, México, Perú y Uruguay. Recomiendo su lectura completa y comparto ahora para nuestra reflexión inmediata, el resumen de los avances en las políticas para impulsar la cobertura universal de salud en la Región.

“…En el transcurso de los últimos decenios, diversos gobiernos a través de LAC han actuado para fortalecer el desempeño de sus sistemas de salud mediante la formulación de nuevas políticas e intervenciones encaminadas a hacer realidad la visión de la CUS. Los gobiernos se han centrado en reducir la fragmentación en el financiamiento y la organización de los sistemas de salud; en armonizar el alcance y la calidad de los servicios a través de los subsistemas; en aumentar el financiamiento proveniente del sector público de manera más integrada e integral; y en crear incentivos que promuevan el logro de mejores resultados en materia de salud y protección financiera. Las políticas de salud han hecho hincapié en que los derechos sean explícitos; en el establecimiento de garantías exigibles; y en la institución de incentivos en el lado de la oferta encaminados a mejorar la calidad de atención y reducir las barreras geográficas al acceso. En menor grado, los gobiernos también han desplegado esfuerzos para mejorar la gobernanza y la rendición de cuentas…” 

“…Algunos temas clave surgen del examen de las experiencias de aplicación de políticas para impulsar la cobertura universal de salud en los países de América Latina y el Caribe analizados para este estudio…” 

  • Refuerzo del financiamiento público para cubrir los pobres
  • Adopción de un método pragmático y contextual para definir (o no) el conjunto de prestaciones
  • Aumento del financiamiento público para el sector de la salud
  • Reformas en la manera de pagar a los proveedores de servicios y administrarlos
  • Énfasis en la atención primaria
  • Abordaje de la igualación de los subsistemas

“…El examen y el análisis de las políticas de los casos considerados en este estudio indican que el abordaje de la reglamentación para reducir las desigualdades en las diferencias en la calidad, el alcance y lo oportuno de los servicios puede llevarse a cabo una vez que el sector público tradicional haya mejorado su desempeño y su capacidad de respuesta, no solo al aumentar el financiamiento sino también por medio de otros aspectos de política. Se han logrado resultados positivos al introducir mecanismos nuevos a fin de alinear los incentivos y monitorear si los servicios son oportunos, accesibles y de calidad para que los pacientes puedan utilizar los sistemas sin interrumpir la continuidad de la atención de salud, al tiempo que se mejora la satisfacción de los pacientes…”

Finalmente destaco que “…el informe brinda evidencia de que los mejores resultados se han visto en los países que aumentaron el gasto público en salud, que han cubierto a toda su población e integrado sus sistemas de salud en lugar de mantener sistemas separados para los diferentes segmentos de la población

¿Y los Determinantes Sociales de la Salud?

Por lo menos dos eventos de importantes repercusiones para nuestro planeta ocurrieron durante 2015. Vemos los que considero más relevantes.

Durante la inauguración de la Cumbre para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015, el Secretario General de NNUU, Ban Ki-moon, manifestó que:

Hemos llegado a un momento decisivo para la historia de la humanidad. Los pueblos del mundo nos han pedido que alumbremos el camino hacia un futuro prometedor y lleno de oportunidades. Y los Estados Miembros han respondido con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La nueva agenda es una promesa que los dirigentes hacen a las personas de todo el mundo. Y constituye una visión universal, integrada y transformativa para un mundo mejor. Es una agenda en favor de las personas, para poner fin a la pobreza en todas sus formas. Una agenda en favor del planeta, que es nuestro hogar común. Una agenda en favor de la prosperidad compartida, la paz y las alianzas de colaboración. Una agenda que transmite la urgencia de tomar medidas contra el cambio climático. Y que se basa en la igualdad de género y el respeto de los derechos de todas las personas. Pero que, sobre todo, promete que nadie se quedará atrás…” 

“Para superar esa prueba necesitamos la acción de todos en el mundo entero. Nos servirán de guía 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que constituyen una lista de acciones en favor de las personas y el planeta y un proyecto para alcanzar el éxito. Si queremos cumplir estos nuevos objetivos mundiales, necesitaremos contar con el compromiso político de alto nivel de todos ustedes. Y necesitaremos también una alianza mundial renovada. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio demostraron lo que podemos conseguir trabajando juntos. Y la Agenda de Acción de Addis Abeba nos ha proporcionado un sólido marco financiero. Ahora debemos construir sobre estos cimientos. Si queremos mejorar, debemos obrar de manera diferente. La Agenda 2030 nos obliga a trascender las fronteras nacionales y los intereses a corto plazo para actuar con solidaridad a largo plazo. Ya no podemos seguir pensando y trabajando de forma aislada. Las instituciones tendrán que estar en condiciones de cumplir un nuevo e importante propósito. Por su parte, el sistema de las Naciones Unidas está plenamente decidido a apoyar a los Estados Miembros en este nuevo y ambicioso empeño…

En ese contexto recomiendo la lectura del informe de síntesis «El camino hacia la dignidad para 2030», que presenta una visión para el programa de desarrollo sostenible para después de 2015.

En el informe se destaca que una agenda de desarrollo sostenible integrada exige un marco igualmente sinérgico de medios para su ejecución, que incluyen financiación, tecnología e inversiones en capacidades de desarrollo sostenible para asegurar que los compromisos contraídos se transformen en acciones. “Lograr la dignidad en los próximos 15 años es posible si, de manera colectiva, movilizamos la voluntad política y los recursos necesarios para reforzar el sistema multilateral y nuestras naciones…

La Convención Marco sobre el Cambio Climático, que concluyó con el Acuerdo de París para la mitigación del cambio climático, es un triunfo para la gente, para el planeta y para el multilateralismo Recomiendo la lectura completa del documento t comparto a continuación el resumen preparado por la Fundación Biodiversidad, sobre los 10 puntos clave del acuerdo de París 

  1. Objetivo: Mantener la temperatura media mundial “muy por debajo” de dos grados centígrados respecto a los niveles preindustriales, aunque los países se comprometen a llevar a cabo “todos los esfuerzos necesarios” para que no rebase los 1,5 grados y evitar así “los impactos más catastróficos del cambio climático”.
  2. Forma legal: El acuerdo adoptado es legalmente vinculante pero no el cumplimiento.
  3. Reducción de emisiones: 187 países de los 195 que forman parte de la Convención de cambio climático de la ONU han entregado compromisos nacionales de lucha contra el cambio climático que entrarán en vigor en 2020 y se revisarán al alza cada cinco años. Los países que no lo han hecho deberán presentarlos para poder formar parte del acuerdo. Cada Estado se compromete a tomar las medidas necesarias para cumplir lo que dice en su contribución, y los que quieran podrán usar mecanismos de mercado (compraventa de emisiones) para cumplir sus objetivos.
  4. Revisión: Los países revisarán sus compromisos al alza cada cinco años, con la idea de ir aumentando la ambición con el tiempo para asegurar que se alcanza el objetivo de mantener la temperatura “muy por debajo” de dos grados.
  5. Cumplimiento: No habrá sanciones, pero habrá un mecanismo transparente de seguimiento del cumplimiento para tratar de garantizar que todo el mundo hace lo prometido, y que advierta antes de que expiren los plazos si los países van o no por la senda del cumplimiento.
  6. Meta a largo plazo: Las naciones se proponen que las emisiones toquen techo “tan pronto como sea posible”, reconociendo que esta tarea llevará más tiempo para los países en desarrollo, y que se efectúen reducciones rápidas a partir de ese momento. Además, los países se comprometen a lograr “un equilibrio entre los gases emitidos y los que pueden ser absorbidos” en la segunda mitad de siglo, lo que viene a suponer cero emisiones netas, o dicho de otro modo: no se pueden lanzar más gases que los que el planeta pueda absorber por sus mecanismos naturales o por técnicas de captura y almacenamiento geológico.
  7. Financiación: El acuerdo dice que los países desarrollados “deben” contribuir a financiar la mitigación y la adaptación en los Estados en desarrollo, y anima a otros países que estén en condiciones económicas de hacerlo a que también aporten voluntariamente. La intención de financiar debe ser comunicada dos años antes de transferir los fondos, de manera que los países en desarrollo puedan hacerse una idea de con qué montos cuentan. Las naciones ricas deberán movilizar un mínimo de 100.000 millones anualmente desde 2020 para apoyar la mitigación y adaptación al cambio climático en los países en desarrollo, así como revisar al alza esa cantidad antes de 2025.
  8. Pérdidas y daños: El texto reconoce la necesidad de poner en marcha el “Mecanismo de Pérdidas y Daños” asociados a los efectos más adversos del cambio climático, pero no detalla ninguna herramienta financiera para abordarlo.
  9. Adopción: Tendrá lugar en una ceremonia de alto nivel en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, el 22 de abril de 2016.
  10. Entrada en vigor: El nuevo acuerdo entrará en vigor cuando al menos 55 partes, que sumen en total el 55% de las emisiones globales lo hayan ratificado.

Finalmente, parece claro que la salud está incorporada en las políticas de la mayoría de los países de la Región. No obstante, pareciera que en Panamá “seguimos sin contar con una política de salud”, aunque estamos avanzando. No ahondaré sobre este tema. No obstante, recomiendo, a manera de refrescamiento, la lectura de mi publicación sobre la Salud en todas las Políticas 

       

Acerca de jorgeprosperi

Hola amigos: Tengo 67 años, soy de nacionalidad panameña, casado, con cuatro hijos. Recibí mi título de doctor en Medicina en la Universidad Nacional de Panamá, me especialicé en Pediatría en el Hospital del Niño de Panamá, luego obtuve una Maestría en Salud Pública con especialización en organización, planificación y administración de servicios de salud en la Universidad Nacional de Panamá. Realicé estudios de postgrado en gestión de sistemas y servicios de salud en la Escuela Andaluza de Salud Pública. De 1979 al 1991 desempeñé diversos cargos de dirección y coordinación en el sistema nacional de salud de Panamá, entre ellos la Dirección Médica del Hospital del Niño y la Dirección General de Salud. A partir de agosto del 1992 inicié mi carrera en la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud en el Área de Políticas, Sistemas y Servicios de Salud, brindando cooperación técnica en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Venezuela y Ecuador. Posteriormente fui Representante de la OPS/OMS en Ecuador, en Nicaragua y me jubilé el 30 de noviembre de 2014, siendo el Representante de OPS en Costa Rica. Al terminar mi carrera profesional en la Organización Panamericana de la Salud, vuelvo a Panamá con la obligación personal, ética y moral de compartir conocimientos y experiencias atesoradas en estos años. Espero no defraudarlos y que mis aportes tengan valor agregado...
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