Seleccionar página

Derechos de los adolescentesLos invito a la lectura de la publicación de UNICEF titulada  “Análisis de Situación de los Derechos de los y las Adolescentes en Panamá”, y a complementar con las publicaciones en este blog sobre el tema.

De acuerdo con UNICEF, “el documento ofrece un importante insumo para el diálogo de los diversos actores nacionales, tanto del Gobierno Nacional, en su calidad de garante, como de organizaciones de la sociedad civil, academia y sector empresarial, como aliados estratégicos, con el objetivo de identificar respuestas, estrategias y recomendaciones de política pública que vinculen las metas nacionales y la Agenda 2030 para el cumplimiento de los derechos de este especial grupo de la población”.

Comparto a continuación un breve resumen de las conclusiones generales que ofrece la publicación y subrayo la recomendación de su lectura completa.

Situación de los derechos de los adolescentes en Panamá: resumen de conclusiones generales

Las personas expertas consultadas identificaros diez brechas. Les presento un breve resumen a continuación y subrayo la recomendación de su lectura completa.

Brecha 1. Normativa con observaciones y recomendaciones pendientes en materia de derechos de adolescentes

La aprobación de la Ley No.285 de 2022 que crea el Sistema de Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia representa uno de los más importantes hitos pendientes en la tarea de Panamá para garantizar el acceso y disfrute de los derechos de esta población. No obstante, existen aspectos normativos pendientes que condicionan directamente la posibilidad del disfrute de los derechos de esta población de acuerdo con los convenios y recomendaciones internacionales…”

Brecha 2. Desconocimiento de la población adolescente sobre sus derechos

Los adolescentes en muchas ocasiones no cuentan con información suficiente sobre sus propios derechos, y las instituciones o entidades encargadas de facilitar su acceso no generan acciones estructurales para comunicarlo. El no disponer de esta información limita las posibilidades de la población adolescente de exigir y planificar sus opciones de desarrollo personal, educativo y laboral, así como su derecho a la participación y en consecuencia su ejercicio de ciudadanía”.

Brecha 3. Falta de una visión y planificación basada en el ciclo de vida que no permite atender las necesidades de los y las adolescentes en los servicios institucionales

La tercera brecha se relaciona con la forma en la que la adolescencia como ciclo de vida es comprendida por la institucionalidad. Este ciclo de vida se diluye en la categoría juventud, por lo que la atención de necesidades particulares (definición identitaria, búsqueda de pares, exploración del espacio público, desarrollo físico y sexual) queda invisibilizada a diferencia de los temas de primera infancia donde se da una atención focalizada… En síntesis, la adolescencia como experiencia de vida, no es una etapa con abordajes específicos y especializados desde las instituciones públicas”.

Brecha 4. Enfoque de atención tutelar de derechos versus enfoque de promoción y garantía de derechos

“La cuarta brecha se relaciona con el enfoque o estructura de atención estatal dedicada a brindar acceso a los derechos abordados… Se reconoce que las instituciones públicas se encuentran ante el reto de un proceso de tránsito hacia un esquema de desarrollo integral que logre garantizar la promoción de los derechos y la prevención de las vulneraciones. Se destaca la necesidad de desarrollar estrategias que promuevan el conocimiento y generen las condiciones de acceso de manera previa a la identificación de situaciones violatorias…”.

Brecha 5. Características de servicios, personal técnico y marco organizacional de las instituciones

“La quinta brecha se relaciona con la estructura organizacional de las instituciones. La estructura programática de las instituciones en su mayoría no brinda servicios adaptados a las necesidades y particularidades de las y los adolescentes, lo cual en muchos casos genera resistencia de parte de esta población por acceder a los servicios. Esta situación se genera porque, en algunos casos, la institucionalidad panameña carece de personal técnico especializado en este grupo de la población, teniendo a su vez una mayor carga en personal no técnico u operativo…, lo cual implica un desbalance en la estructura que limita la creación de protocolos, lineamientos operativos y ruta crítica programática…”.

Brecha 6. Alcance de la oferta de servicios a adolescentes desbalanceada entre áreas urbanas y rurales

“La sexta brecha se vincula con la existencia de una oferta de programas y proyectos de parte de las instituciones y organizaciones sociales desbalanceada, priorizando la inversión pública en los grandes focos poblacionales y descuidando otros territorios. Este hallazgo vulnera y excluye sistemáticamente adolescentes en regiones del país como las comarcas y áreas rurales. Asimismo, los y las adolescentes consultados, reconocen esta situación al señalar que para “recibir servicios, surgir o tener oportunidades tienen que abandonar sus localidades o movilizarse grandes distancias”.

Brecha 7. Acceso a conexión y equipos tecnológicos

La séptima brecha se relaciona al acceso a tecnologías de información que posee la población adolescente. En este sentido, es importante mencionar que a partir de la pandemia del COVID-19, la totalidad de instituciones públicas vinculadas con la atención de derechos para esta población optó como estrategia por virtualizar sus procesos. Dicha medida fue efectiva en los lugares de mayor posición económica y mayor conectividad, pero evidenció a la vez que mucha población adolescente no tenía los medios ni los recursos tecnológicos quedando excluidos de la dotación de ciertos servicios”.

Brecha 8. Discriminación de poblaciones específicas

La adolescencia como ciclo de vida presenta retos importantes. En este sentido, la interseccionalidad expresada en género, orientación sexual, pertenencia a grupos étnicos particulares y condición de discapacidad genera condiciones de discriminación que dificultan la movilidad social de las y los adolescentes. Esta situación se refleja particularmente en el acceso a los servicios de salud adaptados y de calidad, las trayectorias educativas, las limitadas oportunidades de empleos de calidad, los escasos espacios de participación y en la exposición que experimentan estas poblaciones a situaciones de violencia social y estructural…”.

Brecha 9. Desigualdades e inequidades de género

Se evidencia que los y las adolescentes mujeres y hombres de Panamá experimentan condiciones y barreras diferentes en cuanto al disfrute de sus derechos. Por ejemplo, en términos de violencia sexual, las mujeres adolescentes son víctimas en comparación con los hombres en proporciones casi de 9 a 1. A nivel de nutrición, la prevalencia de obesidad en mujeres adolescentes supera a los hombres en casi 10%. En cuanto a educación, si bien los hombres tienden a porcentajes de desescolarización más altos que las mujeres, las niñas y adolescentes que están fuera del sistema tienen mayores desafíos para retornar debido a asignación de las tareas de cuidado y trabajo doméstico no remunerado. Por otra parte, la violencia por homicidio o la relación con procesos de justicia juvenil son en su mayoría experimentados por adolescentes hombres, principalmente afrodescendientes de barrios marginados. En general, sigue siendo pertinente la disponibilidad de información estadística desagregada y actualizada”.

Brecha 10. Articulación entre sector privado e institucionalidad

Se evidencia poca articulación entre el sector privado y la institucionalidad enfocada en garantizar el acceso a derechos de la población adolescente. Este tipo de articulaciones se pueden apreciar de forma exitosa, pero con limitada cobertura a nivel nacional, en temas de empleo y emprendimiento, lo cual puede servir como experiencia a replicar en salud, educación, protección y participación”.

A %d blogueros les gusta esto: