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Salud de migrantes y población de acogida

El fortalecimiento del sistema de salud para la atención de migrantes y población de acogida es un asunto prioritario para nuestro país pues, en lo que va del año, más de 190,000 personas han transitado por la provincia de Darién en calidad de migrantes.

En ese sentido, basado en mi columna de opinión del día de ayer en La Estrella de Panamá, ofrezco en esta entrega los desafíos adicionales que propone la OPS, en términos de políticas, estrategias y programas nacionales de salud, incluida la promoción y protección de la salud de los migrantes a lo largo de su proceso migratorio y, por ende, la protección de la salud de las poblaciones panameñas directamente afectadas por el tránsito de los migrantes, al mismo tiempo que se asegura la sostenibilidad de las acciones que ya se están implementando.

Salud de migrantes y población de acogida

Magnitud del problema

De acuerdo con la OIM, hoy y en día, la migración es un fenómeno mundial, con casi 272 millones de migrantes internacionales (DAES, 2019) y unos 740 millones de migrantes internos en situación de desplazamiento (OIM, 2015), por lo que se debe reconocer como un factor social determinante de la salud. La movilidad no sólo repercute en la vulnerabilidad física de la persona, sino también en su bienestar mental y social. Los migrantes y poblaciones móviles se enfrentan a diversos obstáculos a la hora de acceder a los servicios de atención de salud esenciales debido a una serie de factores, entre ellos: su condición de migrantes irregulares, las barreras lingüísticas, la carencia de políticas sanitarias que tengan debidamente en cuenta a los migrantes, y la inaccesibilidad a servicios. Dichas disparidades, que tienen una incidencia en el bienestar de los migrantes y las comunidades de acogida, socavan la consecución de los objetivos globales de salud, tales como la prevención del VIH y la contención de la tuberculosis, el paludismo y la gripe aviar humana. La elevada tasa de morbilidad y mortalidad entre los migrantes, especialmente entre aquellos que se encuentran en situación irregular, forzada o de explotación, también son una preocupación sanitaria fundamental que se subestima y merece la atención de la comunidad internacional.

Por nuestra parte, recientemente nuestro Servicio Nacional de Migración (SNM), informó que, en lo que va del año, más de 190,000 personas han transitado por la provincia de Darién en calidad de migrantes, subrayando que, existe un precio que Panamá está pagando por la atención humanitaria de los migrantes, por lo que necesitamos que el mundo vuelva sus ojos hacia Panamá y participe en la solución de esta crisis migratoria. Por otro lado, la provincia de Darién es una de las que presentan el mayor índice de pobreza multidimensional y graves falencias importantes en la capacidad de resolución de su sistema de salud.

Orientaciones sobre migración y salud

Comparto las líneas de acción que propone la OPS en su documento de orientación sobre migración y salud, y los invito a la lectura y puesta en práctica de las intervenciones clave que se describen. Todas tienen un efecto directo en la población panameña que ya reside en la provincia de Darién, por donde transitan y son acogidos los migrantes. Allí cerca del 50% de sus habitantes padecen de pobreza multidimensional, por lo que las intervenciones propuestas beneficiaran directamente a los nacionales allí residentes.

Fortalecer la vigiancia sanitaria la gestión de la información, y el monitoreo

Como es de esperarse, fortalecer la vigilancia sanitaria, la gestión de la información, y el monitoreo, constituye la primera línea estratégica propuesta. La idea es asegurarse que los sistemas nacionales de vigilancia sanitaria integren consideraciones ya sea para las poblaciones de acogida y las migrantes. Busca asegurarse que se genere información y datos desagregados a nivel regional y de país (nacional y subnacional), y que estén disponi­bles registros adecuados, estandarizados y comparables sobre la salud de los migrantes con el fin de apoyar a los tomadores de decisiones y formuladores de políticas para desarrollar políticas, planes e intervenciones basados en evidencias.

Mejorar el acceso a los servicios de salud

Igualmente importante será mejorar el acceso a los servicios de salud para la población migrante y la de acogida. Se busca aumentar el acceso equitativo a servicios de salud que sean completos, oportunos y de calidad, incluido a las poblaciones migrantes, sin discriminación y enfocados en las personas y comunidades. Es importante determinar las barreras específicas al acceso y definir las intervenciones es­pecíficas, por ejemplo, facilitar apoyo lingüístico, intercultural y financiero con el fin de mejorar el acceso a los servicios de salud para las poblaciones migrantes y de acogida. Los mecanismos existentes deben forta­lecerse para incrementar la capacidad de servicios de salud en zonas con una alta afluencia de poblaciones migrantes. Los servicios deben cubrir el espectro de la atención, e incluir la promoción, tratamiento, rehabi­litación y paliación en base a las necesidades determinadas de salud.

Mejorar la comunicación e intercambio de información con el fin de contrarrestar la xenofobia, el estigma y la discriminación

Fundamental será la mejoría de la comunicación e intercambio de información con el fin de contrarrestar la xenofobia, el estigma y la discriminación. Esta propuesta se enfoca en la disposición de información precisa y la disipación de miedos y percep­ciones equivocadas que existen entre las poblaciones migrantes y de acogida sobre los impactos sanitarios de la migración y el desplazamiento en las poblaciones móviles, y los impactos en la salud de las comunida­des locales y los sistemas de salud. También busca desarrollar una cultura de inclusión, solidaridad y diversi­dad a través de la promoción e intercambio de información (incluida la información epidemiológica), pro­tocolos, materiales y estrategias de comunicación, planes nacionales, e instrumentos relevantes de políticas entre los Estados Miembros.

Fortalecer las alianzas, las redes y los marcos multipaís

Directamente relacionado con la petición de ayuda que hace nuestro Servicio Nacional de Migración, está la necesidad de fortalecer las alianzas, las redes y los marcos multipaís con el fin de comprender el estatus y promover y proteger la salud de los migrantes. Esta línea de acción busca asegurar que se aborde los determinantes sociales que afectan la salud de los migrantes mediante acciones conjuntas y respuestas coherentes a políticas de salud pública multisectoriales, incluidos los impactos diferenciados entre las mujeres, niñas, niños y comunidades indígenas y afrodescendientes.

Adaptar las políticas, programas y marcos legales

Finalmente la OPS también propone adaptar las políticas, programas y marcos legales con el fin de promover y proteger la salud y bienestar de los migrantes. Se apunta de este modo a la incorporación de la salud de los migrantes en las agendas nacionales, pro­mueve políticas que tengan en cuenta a los migrantes y su protección legal y social, además de la salud y bienestar de las mujeres, niños y adolescentes que viven en entornos migratorios. También promueve el desarrollo o modificación de los marcos legales para abordar los derechos del migrante al más alto nivel posible de salud mental y física, de conformidad con las obligaciones en materia de derechos humanos, los instrumentos internacionales y regionales relevantes, y trabaja para reducir o eli­minar barreras físicas, financieras, de información y discriminación a la hora de conseguir acceso a servicios de atención médica. A fin de cuentas, agrego yo, somos un país de migrantes.

 

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